100 días, el plazo para ganarse la confianza de la ciudadanía

Luego de los procesos democráticos por lo que se elige a las personas que gobernarán el destino de naciones y estados, se debe garantizar una gobernanza eficaz. Por eso, quienes lideran los gobiernos se preparan para los primeros 100 días de gobierno con mucha anticipación.

Ciertamente, como ha dicho Ross Baker, profesor de ciencias políticas en la Universidad Rutgers de Estados Unidos, “no hay magia en los 100 primeros días“, porque centrarse en esa fase inicial del cargo no implica el logro de todas las metas en ese periodo.

100 días y la Gran Depresión

El término que adquirió importancia con el dinámico comienzo de Franklin D. Roosevelt como presidente estadounidense.

Cuando Roosevelt ganó las elecciones de 1932, en el peor momento de la Gran Depresión, su foco no eran los primeros 100 días, sino que había decidido actuar de manera rápida y contundente ante una situación desesperada.

El mandatario promulgó velozmente 15 proyectos de ley importantes. Solo después los observadores notaron cuánto había logrado en un lapso de tres meses.

Hoy, el concepto de los primeros 100 días ofrece un marco útil a los líderes entrantes… cuyos mandatos pueden terminar antes de lo que creen, y cuyas lunas de miel con sus propios partidos y los socios de sus coaliciones pueden ser mucho más breves de lo esperado.

Prioridades de gobierno

Los líderes deben tener claras las prioridades del nuevo gobierno: en campaña, los políticos se ocupan de muchas cuestiones, junto con las que son importantes para sus aliados políticos y el electorado. Por eso sus agendas suelen asemejarse más a un inventario que a una lista de tareas centrada en objetivos, con tres o cuatro metas principales.

Es vital contar con la preparación adecuada, aunque la preparación no necesariamente requiere estar familiarizado con cada detalle de las políticas; una preparación eficaz implica extraer lecciones de las experiencias anteriores y establecer el marco de un enfoque adaptable que aproveche la pericia esencial.

Cualidades para la gobernanza eficaz

Finalmente, los líderes políticos que se preparen para sus primeros 100 días deben asegurarse de que su personal y asistentes cuenten con las cualidades necesarias para la gobernanza eficaz.

Se trata de habilidades muy distintas a las que se desarrollan desde la oposición o durante las campañas electorales. Mientras que ser oposición habitualmente implica canalizar el descontento público, gobernar supone buscar e implementar soluciones prácticas.

Del mismo modo, mientras que las campañas electorales enfatizan la gestión de la imagen, la gobernanza eficaz requiere la gestión rigurosa de las políticas. Por eso los líderes recién electos deben armar un equipo eficaz que pueda ayudarlos a traducir sus aspiraciones en logros tangibles.

Los líderes deben usar los primeros 100 días de gobierno para demostrar su capacidad para ganarse la confianza del público, inspirar y motivar a los servidores públicos, y mantener el apoyo de sus propios partidarios y aliados políticos. En los sistemas democráticos, las transiciones son rápidas y los cargos, breves. Una preparación meticulosa es decididamente fundamental.