Desde la madrugada del 3 de enero los acontecimientos cambiaron la vida en Venezuela y pusieron en alerta al mundo.
En un ataque rápido, fuerzas especiales estadounidenses ingresaron al complejo del ahora depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y lo sustrajeron a él y a su esposa, antes de trasladarlos a Estados Unidos. La operación estuvo acompañada de ataques aéreos estadounidenses contra varios puntos de Caracas, donde se reportó la muerte de al menos 80 personas. Maduro se encuentra ahora en Nueva York, donde será juzgado por posesión de drogas y armas.
La captura ha provocado diversas reacciones internacionales, desde la condena en Moscú hasta el apoyo de Argentina, donde el presidente Javier Milei es aliado del presidente estadounidense Donald Trump. Entre los venezolanos, tanto dentro del país como en la diáspora, las reacciones han sido diversas, combinando el alivio y la celebración por la caída de Maduro con una profunda incertidumbre sobre lo que vendrá después.
Aunque la detención de Maduro fue inesperada, la intervención de Estados Unidos en Venezuela no es la primera en la historia de la región.
Varios países de América Latina y el Caribe han experimentado la intervención directa de Estados Unidos, aunque en distintos grados. Entre ellos se encuentra México, que fue invadido en 1846 durante la guerra entre México y Estados Unidos tras la anexión de Texas por Estados Unidos.
Panamá fue invadida en 1989, cuando Washington intentó derrocar al general Manuel Antonio Noriega, lo que culminó con la detención y sustracción del entonces presidente de Panamá, el 3 de enero de 1990.
Cuba fue invadida y ocupada por fuerzas estadounidenses en 1898, durante la Guerra Hispano-Estadounidense, y posteriormente se convirtió en el escenario de la fallida invasión de Bahía de Cochinos, respaldada por Estados Unidos, en 1961.
En otros lugares, la intervención estadounidense adoptó diversas formas. En Guatemala, la CIA orquestó la Operación PBSuccess en 1954, un golpe de Estado encubierto que derrocó al presidente democráticamente electo Jacobo Árbenz. En Chile, Estados Unidos apoyó el golpe militar que depuso al presidente Salvador Allende en 1973.
Otros países experimentaron formas de participación más indirectas. Durante la década de 1970, Estados Unidos apoyó la Operación Cóndor, una campaña regional de represión política coordinada que se llevó a cabo en Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, a la que posteriormente se sumaron Brasil, Perú y Ecuador.
Muchas de las áreas mostradas en azul en este mapa no son estados soberanos, sino territorios y dependencias del Reino Unido, los Países Bajos y Francia.
Cuáles son las principales intervenciones estadounidenses en América Latina desde la Guerra Fría
1954: Guatemala
El 27 de junio de 1954, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, presidente de Guatemala, fue derrocado por mercenarios entrenados y financiados por Washington, tras una reforma agraria que amenazaba los intereses de la poderosa empresa estadounidense United Fruit Corporation (futura Chiquita Brands).
En 2003, Estados Unidos incluyó en su historia oficial el papel de la CIA en este golpe de Estado, en nombre de la lucha contra el comunismo.
1961: Cuba
Del 15 al 19 de abril de 1961, 1,400 anticastristas entrenados y financiados por la CIA intentaron desembarcar en la Bahía de Cochinos, a 250 kilómetros de La Habana, sin poder vencer el régimen comunista de Fidel Castro. Los combates se cobraron un centenar de muertos en cada bando.
1965: República Dominicana
En 1965, con el pretexto de combatir el “peligro comunista”, Estados Unidos envió marines y paracaidistas a Santo Domingo para sofocar un levantamiento a favor de Juan Bosch, presidente de izquierdas derrocado por los generales en 1963.
Años 1970: apoyo a las dictaduras del Cono Sur
Washington apoyó a varias dictaduras militares, consideradas un baluarte frente a los movimientos armados de izquierda.
Estados Unidos ayudó al dictador chileno Augusto Pinochet durante el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 contra el presidente Salvador Allende.
El secretario de Estado Henry Kissinger también apoyó a la junta argentina en 1976, animándola a terminar rápidamente su “guerra sucia”, según documentos estadounidenses desclasificados en 2003. Al menos 10.000 opositores argentinos desaparecieron.
En los años 70 y 80, seis dictaduras (Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil) se aliaron para eliminar a los opositores de izquierda en el marco del Plan Cóndor, con el apoyo tácito de Estados Unidos.
Años 1980: guerras civiles en América Central
En 1979, la rebelión sandinista derrocó al dictador Anastasio Somoza en Nicaragua.
El presidente estadounidense Ronald Reagan, preocupado por la alineación de Managua con Cuba y la URSS, autorizó en secreto a la CIA a proporcionar una ayuda de 20 millones de dólares a los Contras, los contrarrevolucionarios nicaragüenses.
La ayuda fue financiada en parte por la venta ilegal de armas a Irán.
La guerra civil nicaragüense, que terminó en abril de 1990, se cobró 50,000 vidas.
Reagan también envió asesores militares a El Salvador para sofocar la rebelión del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) durante una guerra civil (1980-1992) que dejó 72,000 muertos.
1983: Granada
El 25 de octubre de 1983, marines y rangers intervinieron en la isla de Granada tras el asesinato del primer ministro Maurice Bishop por una junta de extrema izquierda y mientras Cuba ampliaba el aeropuerto, presuntamente para acoger aviones militares.
Reagan lanzó la operación “Urgent Fury”, a pedido de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), para proteger a ciudadanos estadounidenses.
La operación, condenada por la Asamblea General de la ONU, finalizó el 3 de noviembre con más de un centenar de muertos.
1989: Panamá
En 1989, tras elecciones controvertidas, el presidente George Bush decidió intervenir militarmente en Panamá, lo que condujo a la detención y sustracción del general Manuel Antonio Noriega, antiguo colaborador de los servicios secretos estadounidenses.
Unos 27,000 soldados participaron en la operación “Justa Causa”, que dejó oficialmente 500 muertos, aunque varios miles según las ONG. Noriega fue encarcelado durante más de dos décadas en Estados Unidos por tráfico de drogas, antes de cumplir otras condenas en Francia y Panamá.
En Panamá se fundó en 1946 la Escuela de las Américas, un centro de formación militar especializado en la lucha contra el comunismo, controlado hasta 1984 por Estados Unidos, donde se formaron numerosos dictadores.

