Piden apoyar la ciencia para mejorar la salud mundial

En el Día Mundial de la Salud 2026, instituciones mundiales llaman a las personas a apoyar la ciencia. Bajo el tema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”, la celebración de este año da inicio a una campaña de un año de duración que celebra el poder de la colaboración científica para proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el planeta. La campaña destaca tanto los logros científicos como la cooperación multilateral necesaria para convertir la evidencia en acción, centrándose especialmente en el enfoque de “Una sola salud”.

La campaña de 2026 se basa en dos importantes acontecimientos mundiales: la Cumbre Internacional Una sola salud (7 de abril), organizada por el Gobierno de Francia en el marco de la Presidencia francesa del G7, y el Foro Mundial inaugural de los Centros Colaboradores de la OMS (7-9 de abril), que reunirá a casi 800 instituciones científicas de más de 80 países. En conjunto, estos eventos conforman la mayor red científica jamás reunida en torno a un organismo de las Naciones Unidas, lo que pone de relieve cómo las alianzas impulsadas por la ciencia pueden construir un futuro más saludable y seguro para todos.

En la campaña se invita a las personas de todo el mundo a participar celebrando los logros científicos, comprometiéndose con la evidencia, compartiendo historias personales sobre cómo la ciencia mejora la vida y uniéndose a la conversación mundial a través de #StandWithScience.

Objetivos de la campaña

En la campaña hace un llamado a los gobiernos, los científicos, los trabajadores de la salud, los asociados y el público para que:

  • apoyen la ciencia comprometiéndose con la evidencia, los hechos y las orientaciones basadas en la ciencia para proteger la salud;
  • reconstruyan la confianza en la ciencia y la salud pública; y
  • apoyen las soluciones basadas en la ciencia para un futuro más saludable

El llamado de la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) pide garantizar el acceso a la atención de salud a millones de personas que viven en crisis humanitarias y conflictos.

En 2025, la OMS y sus asociados prestaron apoyo a 30 millones de personas a través de su llamado anual de emergencia.

Estos recursos permitieron administrar vacunas vitales a 5.3 millones de niños, posibilitaron la realización de 53 millones de consultas de salud, prestaron apoyo a más de 8,000 establecimientos de salud y facilitaron el despliegue de 1,370 dispensarios móviles.

El llamado de 2026 pretende recaudar cerca de mil millones de dólares para responder a 36 emergencias en todo el mundo, incluidas 14 emergencias de grado 3 que requieren el máximo nivel de respuesta institucional. Estas emergencias abarcan crisis humanitarias tanto de aparición súbita como prolongadas en el tiempo, en las que las necesidades de salud revisten un carácter crítico.

“Se trata de un llamado para estar al lado de las personas que viven en situaciones de conflicto, desplazamiento y catástrofe, para ofrecerles no solo servicios, sino la confianza de que el mundo no les ha dado la espalda”, ha dicho el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. “No es caridad; es una inversión estratégica en salud y seguridad. El acceso a la atención de salud restaura la dignidad, estabiliza a las comunidades y abre una vía hacia la recuperación”.

El llamado de 2026 llega en un momento en que convergen diversos factores de presión en todo el mundo. Los conflictos prolongados, la intensificación de los efectos del cambio climático y los brotes recurrentes de enfermedades infecciosas están provocando un aumento de la demanda de ayuda para emergencias de salud, en un momento en que la financiación humanitaria mundial no deja de contraerse.

He aquí algunas de las medidas de respuesta de emergencia que llevan a cabo la OMS y sus asociados:

  • mantener operativos los establecimientos de salud esenciales;
  • proporcionar suministros médicos de emergencia y atención traumatológica;
  • prevenir los brotes epidémicos y responder a ellos;
  • restablecer la vacunación sistemática; y
  • garantizar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva y de salud maternoinfantil en entornos frágiles y afectados por conflictos.

Una inversión temprana y previsible permite a la OMS y a sus asociados responder de forma inmediata cuando estalla una crisis, reduciendo la mortalidad y la morbilidad, conteniendo los brotes y evitando que los riesgos para la salud deriven en crisis humanitarias y de seguridad sanitaria de mayor alcance, con costos humanos y financieros muy superiores.

Si bien la OMS y otros asociados humanitarios se han visto obligados a tomar decisiones difíciles para dar prioridad a las intervenciones más críticas, se han mantenido las actividades de mayor repercusión. Con los recursos solicitados, la OMS podrá sostener la atención vital en las emergencias más graves del mundo y tender al mismo tiempo un puente hacia la paz.