Servicios especializados para mascotas aumentaron 120%

Las solicitudes de asistencia y servicios especializados para mascotas aumentaron 120 por ciento en los últimos dos años en México, Colombia y Argentina, impulsadas por una mayor demanda de atención veterinaria y cuidados preventivos para perros y gatos, según datos difundidos por la empresa mexicana Iké.

El mercado global del cuidado de mascotas, proyectado para superar los $500,000 millones de dólares para 2030, está dominado por la “humanización” y “premiumización”. Las principales tendencias mundiales incluyen la nutrición funcional hiperpersonalizada, el uso de tecnología vestible (wearables) y telemedicina, y un enfoque preventivo de “Una Sola Salud” que integra el bienestar animal, humano y ambiental.

El fenómeno, conocido como ‘pet parenting’ o paternidad de mascotas, se ha extendido especialmente entre jóvenes que retrasan la maternidad o la paternidad y destinan más recursos al cuidado de sus animales de compañía.

En México, casi siete de cada diez hogares tienen al menos una mascota, mientras que la población de animales domésticos supera los 80 millones, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este cambio en la relación entre las personas y sus animales se refleja también en el consumo de servicios especializados.

De acuerdo con datos de la empresa de asistencia Iké las solicitudes relacionadas con mascotas crecieron 120 por ciento en los últimos dos años en México, Colombia y Argentina.

La compañía atribuyó este incremento a una mayor preocupación por la salud preventiva y el bienestar animal, una tendencia que ha impulsado especialmente las consultas veterinarias a distancia y los servicios a domicilio.

Las tendencias clave en el tratamiento de animales de compañía se desglosan en las siguientes áreas:

Nutrición funcional y personalizada: La demanda por dietas de grado humano, alimentos deshidratados, dietas crudas (BARF) y suplementos con colágeno, probióticos y cannabidiol (CBD) para tratar la ansiedad y problemas articulares está en auge. Además, los dueños exigen dietas de origen sostenible certificadas.

Tecnología y medicina preventiva: El uso de collares inteligentes que monitorean el ritmo cardíaco, la respiración y los niveles de actividad permite una detección temprana de enfermedades. Asimismo, la telemedicina veterinaria se ha consolidado como un medio para brindar atención inmediata sin estrés para el animal.

Salud integral e integrativa: Las clínicas veterinarias están adoptando enfoques multidisciplinarios que incluyen medicina regenerativa (células madre), fisioterapia, acupuntura y cuidados paliativos para aumentar la esperanza y calidad de vida de las mascotas, la cual ha incrementado hasta un 230% en algunos países.

Enfoque de “Una Sola Salud”: Los programas de salud ahora buscan proteger a las mascotas y a los humanos simultáneamente. Esto incluye un uso riguroso y temprano de la protección contra enfermedades zoonóticas, mejorando el control parasitario y nutricional desde edades tempranas.

Servicios de estilo de vida premium: Las familias gastan presupuestos fijos mensuales en hoteles, guarderías con cámaras web, seguros de gastos médicos veterinarios y servicios funerarios, tratando a los animales como auténticos miembros de la familia.

En México, las consultas con veterinarios mediante plataformas digitales aumentaron un 41 por ciento durante el último año, mientras que la demanda de servicios médicos veterinarios creció un 43 por ciento, de acuerdo con cifras de la firma.

La expansión de estos servicios también se observa en otros países de la región.

En Colombia, las solicitudes de atención veterinaria en el hogar aumentaron un 123%, mientras que en Argentina creció un 63% el uso de videollamadas para consultas médicas de mascotas.

La tendencia coincide con la expansión de la infraestructura dedicada al cuidado animal. Datos del sector señalan que en los últimos tres años aumentó un 27% la apertura de establecimientos y servicios veterinarios.

El crecimiento del mercado ocurre en un contexto de cambios demográficos y sociales en la región, marcado por menores tasas de natalidad, hogares más pequeños y una mayor disposición de las familias urbanas a invertir en el bienestar de sus animales de compañía.

Para especialistas del sector, el auge de estos servicios refleja que las mascotas ocupan un papel cada vez más relevante dentro de la dinámica familiar, lo que se traduce en una mayor demanda de atención médica, productos especializados y servicios de cuidado.