El Art Basel and UBS Global Art Market Report, elaborado por la economista Clare McAndrew, de Arts Economics, ofrece lo más cercano que existe a una visión macroeconómica del mercado del arte. Ningún informe puede capturar por completo un sector que todavía funciona con un alto grado de opacidad, especialmente en el ámbito de las galerías. Aun así, este estudio sigue siendo una referencia indispensable porque combina datos de subastas con amplias encuestas a galeristas y aplica la misma metodología año tras año.
Radiografía de la evolución
Más que en la precisión de cada cifra, el verdadero valor del informe está en su capacidad para seguir la evolución del mercado de un año a otro. Desde esa perspectiva, la edición de 2026 sugiere que el mercado podría estar empezando a estabilizarse tras varios años de descenso.
Aumento menor
Según el informe, las ventas globales de arte alcanzaron los 59,600 millones de dólares en 2025, lo que supone un aumento del 4% respecto al año anterior. Es un cambio positivo tras dos años consecutivos de caída, aunque el mercado todavía se mantiene por debajo del máximo alcanzado a comienzos de la década. Por ello, este aumento no debe interpretarse como una recuperación sólida, sino más bien como una señal de estabilización tras un periodo de ajuste.
Esta modesta mejora también debe entenderse dentro de un contexto global más amplio. El mercado del arte opera hoy en un entorno marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad económica y cambios en la distribución de la riqueza, factores que influyen directamente en la confianza de los coleccionistas y tienden a hacer que los compradores sean más selectivos.
El papel de las subastas
Uno de los aspectos más llamativos del informe es la divergencia entre el sector de las subastas y el de las galerías. Las ventas en subasta pública aumentaron 9%, hasta los 20,700 millones de dólares, mientras que las ventas de las galerías crecieron 2%, pero alcanzaron 34,800 millones.
Esta diferencia sugiere que la recuperación no se distribuye de manera uniforme dentro del mercado. Las mejoras se concentraron principalmente en el mercado secundario y, sobre todo, en la segunda mitad del año, cuando varias consignaciones importantes llegaron a las salas de subastas. El repunte, por tanto, no fue únicamente consecuencia de una mayor confianza entre los compradores, sino también del retorno al mercado de obras excepcionales.
Klimt, el vencedor
Un ejemplo particularmente significativo fue la subasta de la colección de Leonard A. Lauder en Sotheby’s Nueva York. La obra estrella de la noche fue Portrait of Elisabeth Lederer (1914–16) de Gustav Klimt, que se vendió por 236.4 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord para el artista y convirtiéndose en el segundo precio más alto jamás alcanzado en subasta.
Este fenómeno también refleja un cambio en la estrategia de las casas de subastas. En un entorno más prudente, se han vuelto mucho más selectivas respecto a las obras que aceptan para la venta, a menudo reduciendo las estimaciones y concentrándose en artistas con reputaciones consolidadas y una base sólida de coleccionistas. En la práctica, esto significa que las casas de subastas están siendo cada vez más exigentes con lo que llevan al mercado.
Un mercado polarizado
Otro patrón claro que muestra el informe es la creciente polarización del mercado del arte. En las subastas, el mayor crecimiento se concentró en el segmento más alto. Las ventas de obras por encima del millón de dólares aumentaron de forma significativa, mientras que las piezas que superaron los 10 millones registraron los incrementos más pronunciados. Esto confirma una dinámica que ya se observa desde hace tiempo: cuando aparecen obras verdaderamente excepcionales, los coleccionistas más ricos del mundo siguen dispuestos a competir por ellas.
La situación es muy diferente en otros segmentos. El mercado medio sigue siendo el más frágil. Las galerías con una facturación anual de entre uno y diez millones de dólares informaron de ventas estancadas o en descenso, un segmento que depende en gran medida de coleccionistas más sensibles a los ciclos económicos y a la incertidumbre financiera
El informe sugiere que la parte baja del mercado muestra cierta capacidad de resistencia. Las galerías más pequeñas, con una facturación inferior a 500,000 dólares, registraron algunos de los mayores incrementos agregados en ventas. Esto no significa necesariamente que todas las galerías pequeñas estén prosperando. Más bien indica que nuevos compradores y coleccionistas más jóvenes siguen entrando en el mercado en niveles de precio más bajos. Cuando las grandes transacciones se ralentizan, suele ser precisamente en ese nivel de entrada donde comienzan a construirse nuevas relaciones entre galerías y coleccionistas.
Estados Unidos sigue siendo el centro del mercado global
Desde el punto de vista geográfico, el informe confirma que Estados Unidos sigue siendo el principal mercado del arte del mundo, con el 44% del mercado global, es decir, alrededor de 26,000 millones de dólares en 2025.
Le siguen el Reino Unido con un 18 % y China con un 14 %, lo que significa que los tres mayores mercados concentran el 76 % de las ventas mundiales de arte.

