La industria del afecto: El negocio de alquilar compañía para adultos mayores en China

La longevidad y la soledad están transformando el panorama social en China.

Personas de más de 80 años se enfrentan a una vida en soledad, sin compañía de sus hijos. Mujeres viudas que incluso consideran la posibilidad de la eutanasia voluntaria.

Las personas llegan a edades avanzadas aquedas por enfermedades que las incapacitan hasta para rareas básicas, como cocinarse o ajustar el control del aire acondicionado se han vuelto cada vez más comunes en las ciudades chinas, lo que, según la profesora asociada Teresa Kuan, de la Universidad China de Hong Kong, se exacerba por la estructura de la sociedad y las formas en las que las personas interactúan.

En China existen muchas causas de aislamiento. Por ejemplo, cuando los migrantes rurales buscan oportunidades económicas, dejando atrás redes de apoyo sólidas para trasladarse a centros urbanos donde la soledad y la incertidumbre pueden ser difíciles de superar, o cuando los graduados se desarraigan en busca de empleo al otro lado del país.

En este contexto ha surgido una creciente industria que intenta llenar los vacíos en la vida de las personas: el alquiler de compañía. Comenzó con el reparto de comida caliente, pero se extendió mucho más allá.

Ahora pasan tiempo con quienes los llaman, hacen reparaciones sencillas en casa; comprán baterías para los controles, supervisan el agua, los alimentos. Y sus servicios cuestan menos de la mitad de lo que cobra un cuidador.

Mayores que quieren seguir en casa

Quienes se dedican a este negocio apuntan que tratan a las personas mayores como a sus propios padres y que su objetivo es ayudarles a permanecer en sus hogares sin tener que mudarse a residencias de ancianos.

Actualmente no existen datos fiables sobre el tamaño de este sector —que, según los operadores, ha experimentado un crecimiento explosivo en los últimos años—, pero la empresa de valores Sinolink lo valoró en unos $7,400 millones de dólares en 2025. Y se prevé que esta cifra siga creciendo dada la evolución de los estilos de vida modernos.

Acompañantes al doctor

El servicio de estos “asistentes” no se limita a las visitas a domicilio; algunas veces hacen el papel de “acompañantes al doctor”. Jóvenes que se encargan de llevar a los pacientes al médico o de recoger los resultados de sus análisis o sus medicamentos en los hospitales de la ciudad, que pueden resultar intimidantes por su gran tamaño y burocracia.

En el centro de muchos negocios que ofrecen soluciones para combatir la soledad en China hay una propuesta sencilla: la conexión humana.

Especialistas apuntan que algunas personas prefieren la opción de desahogarse con un completo desconocido a cambio de dinero.

Si se trata de un acompañante por el que se ha pagado, la relación no es exactamente equitativa.

Es una relación de servicio, por lo que no hay que lidiar con la imprevisibilidad de una relación convencional. Lo que ocurre con la amistad es que puede ser impredecible.

Nunca se sabe cuándo alguien puede decepcionar. En cambio, en una relación de servicio, se tiene una idea más clara de qué esperar.

“Apoyo emocional”

Cuando las personas tienen miedo de realizar alguna tarea, incluso contratan personas que les brinden apoyo emocional, les animen, les tomen fotografías o les cuenten chistes. Todo se resume en una acción: acompañamiento.

El ritmo de vida es demasiado acelerado hoy en día. La gente sufre presión por el trabajo, las relaciones y las expectativas familiares. 

La conexión humana es una necesidad, pero en una sociedad que lucha contra la soledad, ahora también se ha convertido en una mercancía.