En México, la natalidad se concentra principalmente entre los 20 y 29 años en mujeres y entre los 25 y 34 años en hombres, mientras el total de nacimientos continúa a la baja.
Según el INEGI, en 2024 se registraron 1,672,227 nacimientos y la tasa fue de 47.7 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 49 años, con una caída de 4.5 puntos respecto a 2023.
La edad es el indicador más claro. Entre las madres, los grupos más frecuentes fueron 20 a 24 años (23.88%) y 25 a 29 años (22.59%).
En el caso de los padres, los grupos más frecuentes fueron 25 a 29 años (19.64%) y 30 a 34 años (17.92%), mientras que los menores de 15 años representaron 0.05%.
En estos tramos se concentra la mayor proporción de nacimientos, y es también en esas edades donde suelen tomarse decisiones clave sobre vida profesional, estabilidad laboral, vivienda y proyectos personales.
Embarazo adolescente
En paralelo, 0.36% de los nacimientos correspondió a madres menores de 15 años, y el INEGI registró 89,527 nacimientos de madres de 10 a 17 años, con tasas más altas en Chiapas, Oaxaca y Michoacán.
Es que casi 8 mil niñas entre 10 y 14 años dieron a luz en 2024. Es decir, el embarazo adolescente sigue en niveles críticos.
Cifras de la Secretaría de Salud del gobierno federal reflejan que, en promedio, cada día, 21 niñas menores 15 años se convirtieron en madres.
Adolescentes indígenas duplican la tasa nacional de embarazo
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que en 2023, del total de 5.3 millones de mujeres de 15 a 19 años, 10.4% había tenido un embarazo en al menos una ocasión durante los cinco años previos a la encuesta. En el caso de las adolescentes hablantes de lengua indígena, este porcentaje fue de 20.1%.
Durante ese mismo periodo, 7.6% del total de mujeres adolescentes tuvo al menos una hija o hijo en los cinco años anteriores a la entrevista. Entre las adolescentes hablantes de lengua indígena, esta proporción fue de 15.9%. Sobre el deseo del embarazo, 51.4% de las adolescentes indicó que sí lo deseaba, 25.0% que quería esperar más tiempo y 23.3% que no lo deseaba. Entre las hablantes de lengua indígena, 57.4% manifestó que deseaba embarazarse.
La tasa específica de embarazo en adolescentes fue de 45.2 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años. En las adolescentes hablantes de lengua indígena, la tasa fue de 90.3 nacimientos por cada mil.
Rumbo a la inversión de la pirámide poblacional
De acuerdo con proyecciones del propio INEGI, la tasa bruta de natalidad se estima en 21.0 para 2025 y 20.8 para 2026. La tasa bruta de mortalidad se proyecta entre 5.3 y 5.4, después de ubicarse alrededor de 6.3 en 2024.
En conjunto, los datos muestran menos nacimientos, contrastes marcados entre entidades y una concentración clara por edad en la maternidad y la paternidad.

