La actividad futbolística y, en especial los torneos como la Copa Mundial de la FIFA, generan grandes cantidades de residuos.
Antes de cada torneo, la FIFA, como federación deportiva internacional, atiende, junto con los gobiernos locales, a las maneras de reducir los residuos generados. Cuando esto no es posible, apuesta por la reutilización de materiales y la compra de artículos reciclados que se puedan volver a reciclar o reutilizar posteriormente.
Además, procura utilizar productos compostables siempre que existan instalaciones donde se puedan descomponer materiales orgánicos y convertirlos en abono. Los cubiertos de madera, por ejemplo, pueden compostarse junto con los restos de comida, los vasos biodegradables, las briznas de hierba de terrenos de juego, los materiales derivados de la madera, las servilletas sucias y las toallas de papel.
Señalización
La FIFA trabaja para reducir o eliminar la señalización superflua.
Intenta aprovechar sistemas y materiales de señalización para futuros actos y competiciones.
En la medida de lo posible, usa materiales reciclados que se puedan volver a reciclar o reutilizar posteriormente.
Para la Copa Mundial de Qatar 2022, por ejemplo, se utilizaron más de 28,700 bolsas hechas con poliéster reciclado procedente de competencias anteriores para distribuir los uniformes.
Alimentación y bebidas
Los objetivos de la FIFA en este ámbito son:
- reducir o eliminar el uso de envases desechables;
- planificar las comidas de los trabajadores para reducir el desperdicio alimentario;
- utilizar envases reutilizables, compostables y reciclables;
- donar alimentos sobrantes (siempre que sea posible);
- compostar los restos de comida (siempre que sea posible).
Por ejemplo, durante la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023, la comida que sobraba en los estadios se le ofrecía al personal de la instalación, se donaba a socios que se encargaban de aprovecharla o a porquerizas para la alimentación de animales, o se compostaba.
Ante la falta de infraestructuras de reutilización, reciclaje y compostaje en algunos países, la FIFA colabora con los anfitriones para agilizar la implementación de este tipo de instalaciones que favorezcan una economía más circular. Además, fomenta el reciclaje a través de campañas de sensibilizacion.
Gestión de residuos en Qatar
Uno de los principales temas de conversación cuando se trata de ser anfitrión de una competencia internacional es el impacto que tendrá sobre el medio ambiente debido a construcciones de recintos, residuos, sobrepoblación e inclusive transporte.
En ese sentido, el Comité Supremo para la Entrega y el Legado Qatarí dio a conocer que el 80 por ciento de los residuos generados por los ocho estadios que se construyeron para el Mundial de Qatar fueron reciclados.
A través de un comunicado compartido en redes sociales, el comité informó que los desechos de los ocho estadios que fueron construidos para los partidos del Mundial de Qatar fueron reciclados en un 80 por ciento, lo que equivale a 2 mil toneladas que fueron en su mayoría de plástico con lo que dejarán un legado sostenible para las generaciones futuras de esta ciudad aunque al momento no se informó de qué forma o cuál será la segunda vida de estos materiales.


