La Invasión Británica, una segunda conquista de Estados Unidos

La historia musical entre Inglaterra y Estados Unidos es de intercambio, influencia y retroalimentación constante, marcada fundamentalmente por la Invasión Británica de los años 60, cuando el rock y el pop británico conquistaron Estados Unidos y, por extensión, el mundo

Inglaterra se vio fuertemente influenciada por el gran movimiento musical de los años 40 y 50 de Estados Unidos, principalmente por el rock and roll y el rhythm and blues.

Pero en vez de tomar los ritmos tal como venían de la otra orilla, aportaron un mayor y fresco empuje, que les permitió exportar ese resultado a Estados Unidos, y extender el género por todo el mundo tanto en audiencia como influencia. La unión de audiencias e influencias se originó gracias a las bandas británicas de mediados y finales de los 50.

Para entender mejor este suceso, es preciso entender el contexto social de la época.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Reino Unido había perdido más de 60,000 vidas humanas entre combatientes y población civil, más los heridos en combate o bombardeos que superaban el millón de casos. El país, exhausto y prácticamente en bancarrota, salió a las urnas y le dio la victoria al Partido Laborista, encargado de lidiar durante algunos años con el racionamiento de alimentos, la venta de activos para pagar las importaciones, y otras tantas medidas antipáticas.

En los años 50 los adolescentes nacidos en la década del cuarenta (Baby boomers) crean una corriente popular relacionada con las privaciones de la posguerra y emparentada con el naciente rock and roll de la otra orilla, que, además, les permitió encontrar pertenencia: Skiffle o Rock and Roll sin electricidad.

El Skiffle es un tipo de música que nace en la clase de trabajadores africanos pobres de Estados Unidos, en la década de 1920, basada en armonías sencillas y esencialmente ejecutada con instrumentos acústicos, baratos y caseros. Esto permitió que las clases populares de bajos recursos tuvieran acceso a un género musical que no requería demasiada práctica o estudio.

El Skiffle utiliza instrumentos de fácil acceso popular, improvisados o caseros, como tablas de lavar y dedales, bajos de cajas de té ugly sticks, peines, kazoos (silbato de caña), entre otros. Al mismo tiempo introducen la guitarra acústica un instrumento casi desconocido en la música británica hasta ese momento.

El cantante británico Lonnie Donegan alcanzó el éxito con la canción “Rock Island Line”, dando inicio, en 1956, a un boom de música totalmente diferente a la que escuchaban los padres.

Cientos de bandas adolescentes de Skiffle nacieron en Gran Bretaña. Entre ellas la banda que un John Lennon de 16 años formó en la segunda mitad de 1956 en Liverpool. Esta y otras bandas comenzaron a dar forma a un estilo de música peculiar, con mucho acento en el ritmo, que adoptaría la denominación de música beat o merseybeat. Bandas como Los Beatles, Rolling Stones, Bee Gees, y hasta el mismísimo Jimmy Page de Led Zeppelin iniciaron en este género.

Y mientras los estadounidenses dejaban de lado el blues y el soul, los ingleses tomaban esas notas para para (re)-volucionarla, enviándola de regreso y posicionándola como música global.

Una paradoja de este periodo fue que muchas bandas inglesas se vieron influenciadas por artistas estadounidenses y después estas mismas bandas británicas influenciaron a las agrupaciones de la Unión Americana.

El rock tiene una historia en la que participan grandes personajes. La locura del Rock & Roll había puesto a los americanos en primer puesto musical, pero entraría en escena una banda que nadie esperaba: Los Beatles sacudirían el mundo de la música.

El Rock & Roll había calado tan fuerte en el Reino Unido en grupos como Cliff Richard and the Shadows, Johnny Kidd and The Pirates y The Quarrymen (banda formada, entre otros, por tres de los cuatro futuros Beatles, Lennon, McCartney y Harrison). Antes de la fulgurante llegada de Los Beatles, estas bandas gozaron de gran repercusión en el Reino Unido.

La Invasión Británica

La llamada Invasión Británica fue una segunda conquista, porque los ingleses invadieron Estados Unidos con su música.

Esta invasión comenzó en 1964, con la llegada de Los Beatles a Estados Unidos, con el sencillo “I want to hold your hand” (que vendió 2.6 millones de copias en 2 semanas). Este éxito abrió las puertas para el desembarco de otras bandas inglesas que serían leyenda y continuarían con el cruce oceánico.

Mientras los Fabulosos Cuatro hacían camino, otras daban pasos; algunas veces bajo la sombra del cuarteto, en otros casos, con brillo y luz propia.

Entre los años 60 y 63 llegarían bandas como The Zombies, The Animals, The Kinks, The Hollies, The Yardbirds, y hacia fines de los 60 Pink Floyd, Cream, Génesis, Yes, Black Sabbath, Led Zeppelin, Deep Purple, Jethro Tull, Cream, Emerson Lake & Palmer, Supertramp, Van Der Graaf Generator, todas con éxito inmediato. ¡Una armada con todas las letras!

El caso más paradójico es el de Jimmi Hendrix, estadounidense que no logró hacer pie en su país, sentía que no podía expresar todo su potencial, por lo que se mudó a Inglaterra en 1966, donde rápidamente triunfó. Su obra comienza a ser escuchada en toda Inglaterra, afianzándose hasta que Paul McCartney, en 1967, lo recomienda para el Monterrey Pop Festival, y desde el mismísimo día de su actuación comenzó el reconocimiento en su propio país, pasando a ser el artista de rock mejor pago de aquellos tiempos.

La Invasión Británica cambió todo, desde los sonidos, texturas musicales, la forma de grabar, la composición; los artistas encontraron en la música pop y en el rock una forma de expresar aquello que sentían. Fue el comienzo de las décadas más ricas de la historia musical, el resto es historia.

Los inolvidables

The Beatles han sido un fenómeno social; fueron disruptivos en lo musical y en sus atuendos. Arrastraron a las adolescentes a la locura y lograron influencia mundial que se mantiene actualmente. En febrero de 1964 debutaron en Estados Unidos en The Ed Sullivan Show, se llevan la mención de ser la primera banda en pisar suelo americano de forma arrolladora. Ese día comenzó la Invasión Británica.

Los Beatles eran mejores intérpretes, superando a cualquier banda estadounidense.

The Rolling Stones: formada en 1962, presentada como la antítesis de los Beatles.

Detrás de la banda se encontraba Andrew Loog Oldman, su primer manager, encargado de la difusión, imponiendo una figura de chicos malos, despeinados, en contra del orden establecido, fomentando fiestas post concierto y el lado sexy de sus integrantes.

Los Stones desafiaron el statu quo. Son el mejor ejemplo de adopción de música estadounidense, Mick Jagger y Keith Richards fueron influidos fuertemente por bluseros de la talla de Muddy Waters, Willie Dixon, Chuck Berry entre otros, mientras que Brian Jones y Charly Watts se vieron más seducidos por el jazz, por músicos del calibre de Charly Parker, Miles Davis, Budy Rich.

En sus inicios hicieron muchos covers, como “Satisfaction” de Otis Redding, que se convirtió en el tema emblema de la banda.

The Who: formada en 1964, fue una banda que se caracterizó por tres aspectos muy importantes, su potencia musical, canciones aplastantes y el manejo de escenario de todos sus integrantes.

Con actuaciones memorables, un despliegue físico de los cuatro integrantes, la destrucción de instrumentos, la locura misma arriba de un escenario, encendían a la audiencia en un mismo nivel, supieron fabricar una identidad única que ninguna banda tenía hasta ese momento, y que, sería copiada por muchas bandas americanas.

Según la revista Rolling Stone The Beatles, The Rolling Stones y The Who son la Santísima Trinidad del rock inglés.

La pregunta final es: ¿De qué lado estas? ¿Rock Inglés o Rock Americano?