La noche de Guy Fawkes: la conspiración de los 13 contra el parlamento de Londres

La película V for Vendetta puso en el escenario popular la figura de Guy Fawkes, un hombre del siglo XVII que se quema en hogueras en toda Inglaterra en memoria de la madrugada del 5 de noviembre de 1605, cuando las autoridades británicas lo descubrieron merodeando en las bóvedas de la Cámara de los Lores, apenas unas horas de antes de que intentara explotar la piedra fundamental del Estado inglés, el palacio de Westminster, sede del parlamento en Londres, con el objetivo de asesinar al rey, sus ministros y gran parte de los parlamentarios. Dieciocho meses de planificación meticulosa y engaño fueron frustrados con el arresto de Fawkes.

Guy Fawkes es el hombre que se asocia más rápidamente con ese complot, que no ideó solo ni dirigió el plan para asesinar al rey Jacobo I; 420 años después de su muerte sigue siendo señalado como uno de los más grandes villanos de la historia británica.

En Reino Unido, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Terranova, Canadá, San Cristóbal y Nieves, algunas partes de Estados Unidos y Australia, se conmemora el fracaso del complot de la pólvora con la Noche de Guy Fawkes, también conocida como Bonfire Night (la noche de las hogueras).

La rima que más se escucha durante la celebración es: “Recuerda, recuerda, el 5 de noviembre, pólvora, traición y conspiración”, una rima que repetía el personaje de la cinta V for Vendetta y que en realidad se refiere a un capítulo amargo de la historia

La Noche de Guy Fawkes, con su destello de fuegos artificiales, es mucho más que una simple festividad británica. Sus raíces se remontan a los turbulentos tiempos del siglo XVII, en un oscuro episodio de la historia inglesa que aún resuena en el imaginario colectivo.

Corría el año 1605 en Inglaterra y el país estaba inmerso en conflictos religiosos y políticos. El Rey Jacobo I era protestante y los católicos ingleses enfrentaban una dura persecución. Entre ellos, un grupo de conspiradores católicos, liderados por Robert Catesby, maquinaron un plan audaz para derrocar al monarca y restaurar el catolicismo como religión dominante.

El corazón de su complot era el Parlamento británico, donde los conspiradores planeaban hacer estallar una carga de pólvora colocada debajo de la Cámara de los Lores durante la apertura de la sesión del 5 de noviembre de 1605. El objetivo era matar al Rey Jacobo y a los miembros del Parlamento, sembrando el caos y la confusión para iniciar una rebelión y derrocar al gobierno.

Sin embargo, un aviso anónimo llegó a oídos de las autoridades y en la madrugada del 5 de noviembre el edificio fue registrado. Fue entonces cuando se descubrió a Guy Fawkes junto a los barriles de pólvora.

Los conspiradores restantes fueron capturados o murieron en enfrentamientos posteriores. Pronto se hizo público el alcance de su plan y la amenaza que representaba. La noticia se extendió rápidamente por toda Inglaterra y la noche del 5 de noviembre se convirtió en una celebración de la salvación del rey y del Parlamento.

Desde entonces, la fecha se ha conmemorado con fuegos artificiales, hogueras y la quema de muñecos que representan a Guy Fawkes en un acto simbólico de rechazo y condena hacia el intento de derrocar al gobierno.

En 1606, por decisión del Parlamento inglés, todas las parroquias de Inglaterra debían organizar un sermón cada 5 de noviembre para dar las gracias a Dios por haberlos salvado del complot católico, fue declarado “fiesta perpetua para dar gracias a Dios por librarnos de los papistas y como muestra de nuestro odio hacia ellos”

Surgieron también cantos populares:

“Recordad, recordad el cinco de noviembre,

La conspiración de la pólvora,

No conozco razón alguna

Para que un día se olvide

La conspiración de la pólvora.

Guy Fawkes, Guy Fawkes, era su propósito

De volar el Rey y el Parlamento.

Tres veintenas de barriles de pólvora por debajo

Para derrocar a la vieja Inglaterra de un solo tajo;

Gracias a Dios, fue atrapado

Con una linterna sorda y una cerilla encendida en la mano.

Vamos muchachos, vamos muchachos, ¡toquen las campanas, toquen!

Vamos muchachos, vamos muchachos, ¡Dios salve al Rey!

¿Y de él, qué haremos? ¡Lo quemaremos!”.

En el este de Essex, alrededor de 1890, los niños se vestían con sombreros desechados y abrigos cubiertos con papel tapiz viejo hecho jirones y con sus rostros ennegrecidos con el hollín, cantaban la rima citada anteriormente pero con un segundo verso que decía lo siguiente:

“Este es el día en que idearon

 Para volar al rey y al parlamento vivos

 Por la gran misericordia de Dios fueron llevados

 Con una mecha lenta y una linterna oscura

 Chicos gritos, chicos gritos

 Dios salve a la reina

 Unos centavos para los Guys”.

Tradiciones actuales

La Noche de Guy Fawkes se ha transformado y ha perdido mucha de su carga política inicial, sin embargo, sus orígenes históricos siguen siendo parte integral de su significado y su relevancia en la cultura británica contemporánea.

Fuegos artificiales

Una de las actividades más destacadas de la Noche de Guy Fawkes es la organización de espectáculos de fuegos artificiales en parques y espacios abiertos de todo el país. Algunos eventos son pagos, mientras que otros son de entrada gratuita.

Estos espectáculos suelen atraer a multitudes que se reúnen para disfrutar de los coloridos y brillantes fuegos artificiales que iluminan el cielo nocturno. Además, las hogueras son encendidas como parte de la celebración. También hay ciudades y condados de Inglaterra en los que se acostumbra a quemar barriles.

Comida

Para esta celebración, los británicos suelen preparar

Jacket potatoes: papas asadas que se cocinan en las brasas de las hogueras hasta que queden tiernas por dentro y doradas por fuera. Se sirven con una variedad de rellenos como queso, crema agria, mantequilla o cebollín.

Bonfire toffee: es el dulce por excelencia de la Noche de Guy Fawkes. Esta golosina se elabora a partir de azúcar, melaza, mantequilla y vinagre, cocidos a fuego lento. El resultado es un caramelo oscuro y aromático, con un sabor profundo y complejo, que adquiere una consistencia sólida y crujiente.

Parkin: un pastel denso y aromático que combina avena, melaza, jengibre y especias. Se hornea hasta que adquiere una textura húmeda y esponjosa y se deja reposar durante varios días para que los sabores se desarrollen y se intensifiquen para la festividad.

Bonfire marshmallows: una celebración en torno al fuego es la excusa perfecta para disfrutar de unos buenos bombones en la fogata. Es algo simple, pero muy tradicional, sobre todo en las noches frías de noviembre.

Mulled wine: esta bebida aromática se elabora calentando vino tinto con especias como clavo de olor, canela y nuez moscada, y a menudo se endulza con un poco de azúcar o miel.

Quemar a Guy

La tradición incluye la quema de muñecos de Guy Fawkes, elaborados con ropa vieja, rellenos de papel o paja, colocados en lo alto de una pira.

Si hay desfile de disfraces, incluyen carrozas decoradas, grupos de música, artistas callejeros y, por supuesto, participantes vestidos con trajes creativos, que van desde personajes históricos relacionados con el complot hasta criaturas fantásticas, superhéroes, villanos y cualquier otra cosa que la imaginación pueda concebir.

Representación en la cultura popular

La Noche de Guy Fawkes ha inspirado numerosas obras literarias, cinematográficas y artísticas. Por ejemplo:

La famosa novela gráfica “V for Vendetta” de Alan Moore, que presenta una versión distópica de la sociedad británica en la que un enmascarado llamado “V” lucha contra un gobierno autoritario en una Londres futurista.

Gunpowder, Treason & Plot: esta miniserie de televisión británica de 2004 explora los eventos del complot de la pólvora y sus consecuencias, centrándose en las figuras clave como Guy Fawkes y Robert Catesby.

Doctor Who: se trata de una serie británica muy popular de ciencia ficción. En el capítulo The Day of the Doctor, emitido en 2013 como parte del 50 aniversario de la serie, se muestra al Doctor uniendo fuerzas con la Reina Isabel I para evitar que los Zygons perpetren un complot similar al de la Pólvora en el Londres contemporáneo.

Guy Fawkes y la economía

Más allá de la historia y los conflictos entre católicos anglicanos y católicos romanos, lo cierto es que el complot de la pólvora ha dejado ganancias más de 400 años después de la captura de Guy Fawkes.

La adaptación cinematográfica de V de Vendetta, producida por Warner Bros., superó su presupuesto inicial de 54 millones de dólares y se consideró un éxito comercial. Con una recaudación mundial de 134.7 millones de dólares; sólo en Estados Unidos y Canadá alcanzó la suma de 70.5 millones de dólares.

La novela gráfica original de Alan Moore y David Lloyd experimentó un aumento de ventas tras el estreno de la película y la popularización de la máscara de Guy Fawkes.

Hasta 2006, DC Comics reportaba haber vendido 500,000 copias en Estados Unidos.

La novela ha mantenido su popularidad y se sigue vendiendo en diversas ediciones, incluidas colecciones de lujo.

La famosa máscara de Guy Fawkes se volvió el signo de un movimiento de protesta y un disfraz muy solicitado para la temporada de Brujas.

Para 2011, la máscara de V de Vendetta se convirtió en la más vendida en la tienda en línea de Amazon.com, superando a íconos como Batman y Darth Vader.

El vicepresidente de Rubie’s Costumes (un fabricante de disfraces) afirmó que la compañía vendía más de 100,000 de estas máscaras al año, en contraste con las 5,000 unidades que venden de otros íconos.

(Con información de British Council, Bite Project, DC Comics y Amazon)