La población en México leyó un promedio de 3.2 libros al año en 2024

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), a través del Módulo sobre Lectura (Molec), que la población en México leyó un promedio de 3.2 libros al año, una diferencia de 0.4 ejemplares en comparación con 2015, cuando el Inegi comenzó esta medición y la cantidad fue de 3.6 libros.

Si bien en 2024 los libros fueron el material más leído, seguidos por las páginas de internet, foros o blogs, revistas y periódicos, el número de ejemplares que se leyó en este año fue menor en comparación con el 2015.

El mayor valor durante nueve años fue el obtenido en 2022, con 3.9 ejemplares.

El Instituto destacó que entre la población lectora, el entretenimiento se posicionó como el motivo principal de la lectura, con 41.4 por ciento; seguido por trabajo o estudio, con 23.4 por ciento y cultura general, con 23.2 por ciento.

Mientras que el género más leído fue literatura, con 39.4 por ciento. Siguió la lectura de libros de autoayuda, superación personal o religiosos, con 31.0 por ciento; y alguna materia o profesión, de texto o de uso universitario, con 29.6 por ciento.

Y entre los menos comunes se encuentran los libros de cultura general, con 20.7 por ciento; y los manuales, guías o recetarios, con 7.9 por ciento.

En cifras duras, la cantidad de mexicanos que leen incrementó ligeramente en 2024 respecto al año pasado para colocarse en 69.6% de la población alfabeta en áreas urbanas; esto significa un aumento del 1.1% respecto a 2023, cuando se ubicó en el 68.5% de los ciudadanos en México, la cifra más baja en la historia del registro.

Este es el primer incremento anual registrado desde 2015, cuando el organismo autónomo comenzó a evaluar este rubro y luego de haber registrado una caída continúa en los últimos 8 años.

No obstante, el dato representa una disminución del 14.6% respecto a 2015, cuando el 84.2% de los mexicanos leía algún tipo de material, incluidos libros, revistas, periódicos, historietas o páginas de Internet, foros o blogs.

Desde 2015, el indicador ha continuado con una tendencia a la baja. En 2019 la cantidad ya había disminuido casi en 10 puntos respecto al 2015, para colocarse en 74.8%. Esta evolución continúo hasta alcanzar el 71% en 2022 y el 68.5% en 2023.

De acuerdo con los datos de 2024, la caída en los lectores se pronunció más entre los hombres, cuyo indicador pasó de 86.7% en 2015 a 69.9% en 2024. En el caso de las mujeres, disminuyó de 81.9 a 69.3%.

Este decremento en la actividad lectora se tradujo en un cierre de la brecha existente en 2015, cuando se reportó una diferencia entre géneros de 4.8 puntos, a una disparidad de solo 0.6% en 2024.

No obstante, ambos géneros reportaron una contracción en su lectura de más del 10% en los últimos 9 años, de acuerdo con los resultados del Módulo sobre Lectura (MOLEC).

Solo el 7.8% de la población acude a bibliotecas, mientras que 13.8% asiste a librerías y 8.7% a puestos de libros o revistas usados.

Los bajos niveles de participación se podrían deber a situaciones en la infancia, ya que gran parte las personas que no leen afirmó que no tuvieron estímulos que propiciaran esta actividad cuando eran menores: solo 4 de cada 10 dijo que había libros diferentes a los de texto en su casa.

Además, solo 31.8% veía leer a sus padres o tutores y solo a 15.4% lo llevaban a bibliotecas o librerías, mientras que solo 18.7% dijo que sus padres o tutores le leían.

En general, los materiales más leídos fueron los libros, con un 41.8% de participación, seguido de páginas de Internet, foros o blogs, con 39.4 %; revistas, con 21.7 %; periódicos, con 17.8 % e historietas, con 4.6 por ciento.

Entre 2015 y 2024, la mayor disminución de tipo de material se registró en la lectura de revistas (que pasó de 47.2% de la población lectora en 2015, a 21.7% en 2024) y periódicos (que descendió de 49.4 a 17.8%).

El mayor porcentaje de la población que leyó libros, revistas los obtuvo de forma gratuita, con un 66.7% y 74.7%, respectivamente, mientras que para periódicos fue de 56.3 %.

En promedio, el tiempo de una sesión continua de lectura fue de 41 minutos. Esta cifra fue similar entre hombres y mujeres.

En cuanto a la percepción sobre la comprensión de lectura, solo 21.9% declaró que entiende todo lo que lee, mientras que 58.9% dijo que comprende la mayor parte. Los porcentajes fueron similares para hombres y mujeres.

De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), la lectura es un canal que abre paso a la adquisición del conocimiento y para fomentarla en niñas, niños y adolescentes es necesario:

Ayudarles a entender que la lectura puede ser un escape de la rutina e incluso una forma de calmar el estrés.

Dejar que niños, niñas y adolescentes escojan los libros de acuerdo a sus intereses.

Ver a sus madres y padres leer libros, periódicos o revistas para que sirve de motivación.

Dedicar cierto tiempo del día para realizar la actividad con la finalidad de que se convierta en un hábito.

La lectura es una de las actividades más enriquecedoras y beneficiosas, no solo para el intelecto sino también para el bienestar emocional y social de las personas.