Perros, gatos o cualquier mascota, los animales domésticos pueden convertirse en fieles acompañantes, poniendo un toque especial en nuestro hogar.
Cuidar de una mascota no es tarea fácil, pero el amor que le des siempre es bien recompensado. De hecho, tener mascotas puede ayudar a la salud física y emocional de las mujeres.
Ayuda a la salud cardiovascular
Estudios recientes revelaron que tener mascota mejora la salud de las mujeres. Una investigación desarrollada por Jian Zhang , del Colegio de Salud Pública de la Universidad de Georgia del Sur (Estados Unidos) revela que la población femenina que tiene gato o perro tiene hasta 40% menos posibilidades de fallecer por un percance cardiovascular, como una apoplejía.
En el estudio analizaron los datos de 4,000 adultos sin enfermedades relevantes y con edades por encima de los 50 años. Todos habían participado en la encuesta Examen de salud y nutrición nacional, que tuvo lugar entre 1988 y 1994.
Los voluntarios respondían preguntas sobre peso, altura, actividad física, consumo de tabaco y otros factores de riesgo para la salud. Más de la mitad tenían problemas de sobrepeso y alrededor de 35% dijeron tener un animal de compañía, sobre todo perros.
Los propietarios de mascotas tenían perfil común: casados, jóvenes y de raza blanca.
Tras analizar los datos, concluyeron que las posibilidades de fallecer a consecuencia de un capítulo cardiovascular eran iguales entre los hombres que tenían animales de compañía y los que no; en el caso de las mujeres, las que tenían mascotas reducían en 40% las posibilidades de morir por una falla cardiovascular en comparación con las que no tenían perros o gatos.
Aunque los expertos afirman que los resultados de esta investigación aún pueden demostrar otras variantes que afecten de forma diferenciada a hombres y mujeres, los datos sugieren que los animales de compañía mejoran la salud de las mujeres.
Los beneficios para la salud mental
Las mascotas también pueden disminuir el estrés, mejorar la salud del corazón e, incluso, ayudar a los niños con sus habilidades emocionales y sociales.
Se estima que el 68 % de los hogares de EE. UU. tiene una mascota.
Los científicos están analizando cuáles son los posibles beneficios de salud física y mental para diferentes animales, desde peces hasta cobayos, perros y gatos.
Se ha demostrado que la interacción con animales disminuye los niveles de cortisol (una hormona relacionada con el estrés) y disminuye la presión arterial. Otros estudios han descubierto que los animales pueden reducir la soledad, aumentar los sentimientos de apoyo social y mejorar su estado de ánimo.
La Alianza NIH/Mars está financiando una gama de estudios enfocados en las relaciones que tenemos con los animales. Por ejemplo, los investigadores están investigando de qué manera los animales pueden influir en el desarrollo infantil. Están estudiando las interacciones animales con niños que tienen autismo, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y otras afecciones.
“No hay una sola respuesta acerca de cómo una mascota puede ayudar a alguien con una condición específica”, explica la Dra. Layla Esposito, quien supervisa el Programa de Investigación en Interacción humano-animal de NIH. “¿Su objetivo es aumentar la actividad física? Entonces, podría beneficiarse si tiene un perro. Tendrá que pasear a su perro varias veces al día y, así, aumentará la actividad física. Si su objetivo es reducir el estrés, a veces observar a los peces nadando puede brindar una sensación de calma. Entonces, no hay un solo tipo que sirva para todos”.
“Estamos tratando de aprovechar la calidad subjetiva de la relación con el animal, esa parte del vínculo que las personas sienten con los animales, y cómo eso se traduce en algunos de los beneficios para la salud”, explica el Dr. James Griffin, un experto en desarrollo infantil de NIH.
Animales que ayudan a las personas
Los animales pueden servir como fuente de consuelo y apoyo. Los perros de terapia son especialmente buenos en esto. A veces, los llevan a hospitales o residencias para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad de los pacientes.
“Los perros están muy presentes. Si alguien está luchando con algo, saben cómo sentarse y ser amorosos”, dice la Dra. Ann Berger, médica e investigadora del Centro Clínico de los NIH en Bethesda, Maryland. “Su atención se centra en la persona todo el tiempo”.
Berger trabaja con personas que tienen cáncer y enfermedades terminales. Ella les enseña sobre la plena conciencia para ayudar a disminuir el estrés y controlar el dolor.
“Los fundamentos de la plena conciencia incluyen la atención, la intención, la pasión y la sensibilización”, dice Berger. “Todas esas cosas son cosas que los animales nos brindan. La gente tiene que aprenderlo. Los animales hacen esto de manera innata”.
Los investigadores están estudiando la seguridad de llevar animales a los hospitales, porque ellos animales pueden exponer a las personas a más gérmenes. Un estudio actual está estudiando sobre la seguridad de traer perros para visitar a niños con cáncer, dice Esposito. Los científicos examinarán las manos de los niños para ver si hay niveles peligrosos de gérmenes transferidos del perro después de la visita.
Los perros también pueden ayudar en el aula. Un estudio encontró que los perros pueden ayudar a los niños con TDAH a enfocar su atención. Los investigadores inscribieron a dos grupos de niños diagnosticados con TDAH en sesiones de terapia grupal de doce semanas. El primer grupo de niños le lee a un perro de terapia una vez a la semana durante treinta minutos. El segundo grupo le leyó a marionetas que parecían perros. Los niños que leían a los animales reales mostraron mejores habilidades sociales y más intercambio, cooperación y participación voluntaria. También, tenían menos problemas de comportamiento.
Otro estudio encontró que los niños con trastorno del espectro autista estaban más tranquilos mientras jugaban con cobayos en el aula. Cuando los niños pasaron diez minutos en un grupo de juego supervisado con cobayos, sus niveles de ansiedad disminuyeron. Los niños también tuvieron mejores interacciones sociales y estuvieron más comprometidos con sus compañeros. Los investigadores sugieren que los animales ofrecieron aceptación incondicional, lo que los convirtió en un consuelo tranquilo para los niños.
“Los animales pueden transformarse en una forma de construir un puente para esas interacciones sociales”, dice Griffin. Agrega que los investigadores están tratando de comprender mejor estos efectos y a quiénes podrían ayudar.
Si bien las mascotas pueden traer una amplia gama de beneficios para la salud, un animal puede no funcionar para todos. Estudios recientes sugieren que la exposición temprana a las mascotas puede ayudar a proteger a los niños pequeños del desarrollo de alergias y asma. Pero para las personas que son alérgicas a ciertos animales, tener mascotas en el hogar puede hacer más daño que bien.
(Con información de: National Institutes for Health, Gored for Women y OK Diario)

