Cuando hablamos de futbol, el quinto partido se refiere a la ronda de cuartos de final de una Copa del Mundo.
Con el formato moderno de los Mundiales, la fase de grupos consta de 3 partidos y los octavos de final son el cuarto partido, por lo que llegar al quinto significa situarse entre las 8 mejores selecciones del torneo.
México no ha logrado llegar a este partido de manera regular por una combinación de factores deportivos, estructurales y mentales. Las principales razones incluyen:
La ronda de Octavos de Final: Desde el Mundial de Estados Unidos 1994 hasta Rusia 2018, la Selección Mexicana acumuló siete eliminaciones consecutivas en la fase de octavos de final.
El 13 de julio de 1930, en Uruguay, se disputaron los dos partidos que dieron el banderazo a la primera Copa del Mundo de Futbol. El estadio Centenario no estuvo listo para la inauguración, por lo que México y Francia tuvieron que jugar en Pocitos, la casa del Peñarol, mientras que el encuentro de Estados Unidos contra Bélgica se disputaba en otro escenario. Así comenzó la historia de lo que hoy es el mayor evento deportivo en el mundo.
El debut de México fue un anticipo de lo que sucedería en las siguientes cuatro décadas: derrotas, goleadas en contra y últimos lugares. Francia le ganó el partido inaugural a México 4-1 y vendrían dos derrotas más: 0-3 frente a Chile y 0-6 ante Argentina.
En distintos aspectos, México es un protagonista en la historia de la Copa Mundial, menos en el renglón de resultados. Ha participado en 15 de las 20 copas realizadas y ha sido sede en dos ocasiones, honores que muy pocos países pueden presumir. Sin embargo, en las últimas seis ediciones, a partir de Estados Unidos 1994, los mexicanos dieron un salto cualitativo que les ha permitido superar la etapa de grupos y avanzar al cuarto partido. Pero ahí se estancaron.
De las cinco ocasiones en que México no ha estado presente en una Copa Mundial, dos veces fue porque no calificó en su zona de Concacaf. Esto ocurrió en Haití, para la edición de 1974 en la entonces República Federal Alemana; y en Honduras, para la copa de España 1982. Otra ausencia ocurrió en el Mundial de 1990 en Italia, a causa de un castigo impuesto por la FIFA, por haber alineado jugadores pasados de la edad reglamentaria para un torneo juvenil. Fue el tristemente célebre caso de los “cachirules”.
Hace 80 años, México no fue al Mundial de Francia 1938 por decisión propia, al considerar que no tenía un equipo que pudiera dar pelea y, quizá también, por algún sentimiento de reproche contra la FIFA; ya que cuatro años antes, este organismo le había hecho una mala jugada al futbol mexicano. Resulta que México había ganado su boleto para el segundo Mundial de la historia, Italia ‘34, pero ocurrió que Estados Unidos decidió registrarse fuera de tiempo y la FIFA lo aceptó, pero como sobraría un lugar, ordenó que se jugara un partido entre ambos. Y contra toda lógica, ese partido tendría que jugarse en Europa. México viajó en barco al Viejo Continente. Los que presenciaron aquel partido dicen que el arbitraje estuvo cargado a favor de Estados Unidos, que finalmente ganó 3-2 y México tuvo que emprender el viaje de regreso.
De aquel viaje, cuentan que la delegación mexicana se quedó sin dinero y tuvo que jugar cinco partidos amistosos en España y ceder tres jugadores a equipos iberos para obtener fondos que les permitieran regresar a México. Los tres jugadores que se quedaron a jugar en España eran: Luis “Pirata” Fuentes y Manuel Alonso, en el Racing de Santander y Carlos Laviada, en el Oviedo.
Hasta este 2026, que será el tercero, México organizó dos Copas Mundiales. La de 1970 que resultó histórica por la calidad y limpieza que mostraron los equipos, por el “partido del siglo” que protagonizaron Italia y Alemania, el encumbramiento de Brasil y su astro Pelé- que maravillaron con su jogo bonito y obtuvieron de por vida el trofeo Jules Rimet- y el ambiente de fiesta nacional creado por los aficionados mexicanos. Esta fue la primera vez que el Mundial se transmitió por televisión a todo el mundo. Guadalajara fue sede del Grupo 3 integrado por Inglaterra- que defendía su título- Brasil, Checoslovaquia y Rumania. También se jugaron los partidos Brasil-Perú, de cuartos de final, y la semifinal Brasil-Uruguay.
El Mundial de 1986 llegó a México de rebote, ya que Colombia renunció a la sede que tenía asignada. Estados Unidos y Canadá también se apuntaron, pero los argumentos de Guillermo Cañedo convencieron fácilmente a la FIFA, cuyo presidente en aquel tiempo era el brasileño João Havelange.
El evento fue un éxito y dio una alegría inesperada al pueblo mexicano que, poco a poco, se reponía de los terribles sismos de 1985 y atravesaba por una fuerte crisis económica. Fue también el Mundial más exitoso en términos deportivos para México, ya que, por primera y única vez hasta ahora, llegó al quinto partido… ¡y no lo perdió! Aquel empate contra Alemania está registrado oficialmente como 0-0. De hecho, la selección tricolor dirigida por Bora Milutinovic terminó literalmente invicta, fue una tanda de penales la que se interpuso en su camino a la gloria futbolística.
Después de aquella Copa del Mundo de 1986 y la posterior vergüenza de los “cachirules” en 1990, México no ha fallado a la cita mundialista, además de que en todas superó la etapa de grupos; llegó a octavos de final, pero de ahí no ha pasado. En 1994 perdió el cuarto partido, en penales, contra Bulgaria; en 1998, contra Alemania 1-2; en 2002, ante Estados Unidos 0-2; en 2006, ante Argentina 1-2; en 2010, otra vez contra Argentina 1-3, y en 2014, en Brasil, frente a Holanda 1-2.


