El futbol para ciegos es una disciplina paralímpica con adaptaciones y características distintas al convencional. Se disputa en una cancha de 40 x 20 metros. Los partidos duran dos tiempos de 20 minutos cada uno.
Por cada equipo, en el campo hay cuatro jugadores ciegos y un portero que sí ve. Detrás del arco contrario se posiciona un guía que le indica a los delanteros dónde está la portería para que puedan anotar gol.
El oído es un sentido fundamental para que los jugadores se desplacen a través del terreno. El balón contiene sonajas de metal. La comunicación es importante para interactuar con los compañeros, saber dónde se encuentran los rivales y cómo avanza la jugada.
En el futbol para ciegos no existen el fuera de juego ni los saques de banda, lo que permite que el juego se desarrolle de forma continua.
Una de las reglas más relevantes es que los futbolistas digan la palabra “voy” para evitar que quien conduce el esférico se impacte contra un defensa o rival. Debido a que algunos pueden tener cierto grado de visión, que les otorgue ventaja sobre otros, todos (a excepción del arquero) utilizan parches oculares y, sobre estos, un antifaz.
A los deportistas se les practica una revisión oftalmológica que valida que tienen una discapacidad visual y, después, una persona (denominada clasificador) dictamina qué tanta visión posee cada uno.
Historia del futbol para ciegos
Inicialmente desarrollado y popularizado en España, el futbol para ciegos fue ganando terreno paulatinamente en el resto del mundo durante la década de 1920. Brasil comenzó a practicar este deporte en la década de 1960 y ha sido un deporte clave en los Juegos Paralímpicos desde su debut.
El futbol para ciegos se jugaba con reglas diferentes en cada país hasta 1996, cuando la Federación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA) fue reconocida como el organismo rector de este deporte.
El futbol para ciegos se incluyó por primera vez en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004, y ha estado presente en todas las ediciones desde entonces.
Brasil ha ganado la medalla de oro en todos los Juegos Olímpicos, excepto en París 2024, donde quedó tercero frente a Francia y Argentina.
57 equipos de futbol y más de 700 jugadores con discapacidad
Con discapacidad visual, auditiva, intelectual, de talla baja o con amputaciones, ya existen en casi todo el país equipos de futbol que practican a nivel de clubes. El deporte más popular comienza a ser inclusivo, aunque haya un solo equipo femenil.
¿Cuántas personas con discapacidad hoy juegan de manera semi profesional? El dato exacto es difícil de obtener, pero tomando en cuenta que, en promedio, cada agrupación suma 14 participantes, podemos inferir que cerca de 784 personas con discapacidad practican futbol en el país, de acuerdo con datos del portal “Yo también, discapacidad con todas sus letras.
El equipo pionero fue el de Los Zorros de Sinaloa, agrupación de jugadores con amputaciones de México. Fue fundado en 2010 por el estadounidense Donald Bennett -quien impulsó las reglas del futbol para personas amputadas- y el armenio Berc Zorian, un ex jugador profesional. El equipo lleva 16 años activo y fue la agrupación que abrió la brecha en nuestro país al futbol adaptado.
Hoy, los 57 equipos están organizados en ligas según el tipo de discapacidad, aunque aún falta mucha diversidad, no solo por condición, sino por género.
El futbol ha sido uno de los deportes más populares en México durante décadas; tan solo en 2022, el 58 por ciento de los mexicanos manifestaron ser aficionados al balompié.
La Ciudad de México tiene la mayor concentración de clubes de futbol adaptado (10), seguida de Nuevo León (5), Jalisco, Estado de México y Guanajuato (4). En total, 22 estados cuentan con, al menos, un equipo de futbol para personas con discapacidad y 10 no (Sonora, Tamaulipas, Durango, Zacatecas, Nayarit, Guerrero, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo).
Por amor a la camiseta
Nueve de los 57 equipos de futbol adaptado están financiados o son apoyados por clubes de futbol estándar, ya sea desde su creación (como una de sus modalidades bajo la propia marca) o por alianzas para cubrir requerimientos de responsabilidad social empresarial.
Entre los grandes clubes que cuentan con una categoría especial dentro de sus organizaciones para armar equipos de personas con discapacidad se encuentran el Club América, Los Tigres, Los Rayados de Monterrey, Los Gallos Blancos de Querétaro y El Club de Fútbol Pachuca.
El resto de las agrupaciones (que son la amplia mayoría) son independientes y amateurs, es decir que se autofinancian y promueven.
Hay algunas excepciones como el FC Sordos Guanajuato, que cuenta con apoyo para transporte gracias a los fondos que les entrega el activo Instituto Guanajuatense para las Personas con Discapacidad (INGUDIS), el DIF Municipal de León y la Comisión Municipal del Deporte de León (COMUDE), quien les presta su cancha para las prácticas y campeonatos.
Algunos equipos de estas ligas de futbol para personas con discapacidad cuentan con el respaldo de equipos profesionales de la Liga MX -primera división mexicana-, Liga Expansión MX -segunda división mexicana-, Liga Premier MX -tercera división mexicana- e incluso de un equipo de La Liga -primera división española-.
Los Tuzos de Plata son el equipo para personas con discapacidad visual del Pachuca de la Liga MX. Los Tigres apoyan de manera directa a la Unión de personas con discapacidad intelectual de Special Olympics y a su propio equipo Tigres Powerchair.
Su rival, los Rayados de Monterrey también cuenta con su propio equipo para personas con discapacidad motriz (Rayados Powerchair); lo mismo que apoya el Saltillo FC de la Liga Premier MX a su team de Saltillo Powerchair.
Los Gallos Blancos de Querétaro crearon y apoyan a su propia cantera de jugadores con discapacidad intelectual, los Gallos Smiling (que es mixto) mientras que el club Celaya -de la Liga Expansión MX- impulsa su propio equipo de futbolistas con amputaciones, el Toros F.A.
Algo similar realiza el club español Villarreal de La Liga Santander con Villarreal Academy CDMX, su propio equipo de futbolistas con discapacidad intelectual.
En 2016, el Club América fue el primer club de la Liga MX que creó un equipo para personas con discapacidad intelectual, el Nido Águila Categoría Especial y recientemente formaron su equipo para personas con discapacidad visual.
Como en todas las ligas amateur del país, los equipos se financian con sus propios recursos, como es el cobro de cuotas a los jugadores, en las inscripciones de los campeonatos o por el cobro de los arbitrajes por partido.
A nivel internacional, México participa en competencias con su Selección Nacional de Futbol para Sordos; su Selección Nacional para Ciegos; para Amputados; de Powerchair y de Talla Baja. Todas ellas subsisten con sus propios recursos.
¿Y las mujeres dónde juegan?
De los 57 equipos más formales en el país -si bien varios son mixtos- solo uno tiene un plantel exclusivamente femenil.
Son las Topas F.C., un equipo poblano para mujeres con discapacidad visual creado en 2016, luego de la visita del club Guerreras de Córdoba, Argentina, a las instalaciones del club Topos F.C, un equipo fundado en 2010 por Jorge Lanzagorta, una persona ciega.
Son 12 las futbolistas del Topas F.C., a las que se suman algunas voluntarias que las apoyan en los entrenamientos como guías. Las jugadoras practican y disputan sus partidos en La Madriguera, la primera cancha exclusiva y adaptada en México para que personas con discapacidad visual puedan jugar futbol.
¿Sabías?
Nunca ha habido una competencia femenina de fútbol para ciegos en los Juegos Paralímpicos. El interés de las mujeres por este deporte sigue creciendo, con más campamentos de entrenamiento y torneos, y quizás algún día alcance la participación suficiente para ser incluido en el nivel paralímpico.

