La educación a distancia se posiciona como un puente hacia un futuro más equitativo, integrando tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, los recursos educativos abiertos y nuevas perspectivas pedagógicas.
De acuerdo con el rector Leonardo Lomelí, la modalidad on line “apuntala una educación con múltiples beneficios para todas y todos, especialmente para quienes habitan en comunidades más vulnerables”.
En 21 años de operación, el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) de la UNAM, afirmó, ha permitido que miles de personas, desde diversos rincones de nuestro país accedan a su derecho a la educación, cumpliendo a cabalidad con la vocación social de nuestra Universidad.
Este sistema cuenta con un Plan de Desarrollo Institucional 2023-2027 tendiente a robustecer el SUAyED y explorar modalidades híbridas o mixtas que incorporen lo mejor de la educación presencial y digital, para ampliar la cobertura, mejorar la pertinencia de los programas educativos.
El Sistema Universidad Abierta de la UNAM fue concebido en 1972 como una propuesta visionaria e inclusiva, instituida por el doctor Pablo González Casanova.
En las décadas siguientes, se consolidó con la creación de la Coordinación del Sistema Universidad Abierta, el desarrollo de programas académicos y la aprobación del Estatuto del SUA, que marcaron la formalización de la opción a distancia como parte integral del proyecto educativo de la UNAM.
En 2005 se ofertaron las primeras seis licenciaturas a distancia. En su primer año se contó con 277 estudiantes y actualmente se atiende a más de 26 mil.
Esta modalidad también ha reforzado y diversificado su enfoque pedagógico en los últimos años, ampliando su oferta con un bachillerato, 21 licenciaturas, dos especializaciones, dos maestrías y dos doctorados, fortaleciendo así su presencia a nivel nacional.
Garantizar la enseñanza a población diversa
En el tiempo que ha funcionado, el SUAyED ha mantenido su esencia: garantizar enseñanza a una población diversa y con necesidades específicas.
Gracias a ello, miles de estudiantes han podido compaginar sus estudios con responsabilidades laborales, familiares o personales. Asimismo, ha permitido el desarrollo académico y profesional de más de tres mil profesores. Además, la flexibilidad del modelo permite que el aprendizaje sea una posibilidad real para quienes, por cuestiones geográficas o económicas, tendrían dificultades para asistir de manera presencial.
Para la UNAM, esta modalidad ha representado una ampliación de su cobertura educativa, permitiéndole atender a una población más diversa. También ha sido un motor de innovación en el desarrollo de herramientas tecnológicas y metodologías pedagógicas. La educación a distancia ha fortalecido el posicionamiento de nuestra Universidad como una institución de vanguardia, comprometida con la inclusión y la equidad educativa.

