Una joven regentaba una librería en Nueva York especializada en libros infantiles. Aunque ponía todo su empeño, era experta en el tema, organizaba lecturas dramatizadas y trataba directamente con sus clientes, su modesto negocio familiar se veía amenazado por una gran e impersonal cadena de librerías.
Esta historia resulta familiar, ya que se trata del argumento de una película de 1998, Tienes un e-mail, interpretada por Meg Ryan y Tom Hanks. Pero también es parecida a lo que ocurría de verdad a finales de los años 90 con estas grandes empresas y las pequeñas librerías.
Hoy sería diferente
En 2015, Borders, la segunda mayor cadena de librerías de Estados Unidos, se declaró en bancarrota y cerró la tercera parte de las más de 650 tiendas con las que contaba. Otras librerías, algunas más pequeñas que Borders, están resistiendo mejor que el resto gracias a sus iniciativas.
Bibliotecas portátiles
El sector de los libros tradicionales ha enfrentado una batalla por el auge en la venta de los electrónicos. Según datos de la asociación de editores estadounidenses, en febrero de 2010 se vendieron más libros electrónicos que en papel; las ventas de libros electrónicos crecieron un 169.4 por ciento, mientras que las de libros impresos descendieron un 24.8 por ciento.
La fuerza de B&N
A Barnes and Noble, la cadena de librerías más grande del mundo, no le va tan mal como a Borders, su antigua competidora, ya que comenzó antes a adaptarse a lo que ocurría en el mercado. Después de tres años de caídas en sus ventas, Barnes and Noble anunció a principios de 2009 un crecimiento gracias a la demanda de su lector electrónico, Nook.
Otra librería que se apoyó en las nuevas tecnologías para seguir existiendo es Lectorum, llegó a ser la más grande de Estados Unidos especializada en libros en español, pero en 2007 cerró las puertas de su sede física en la calle 14 de Manhattan, ahogada por el descenso en sus ventas y el aumento de los alquileres.
Desde 2008 la promesa de Mlawer se concretó en la página web www.librerialectorum.com, que ofrece un catálogo de unas 25 mil publicaciones, además de información sobre novedades y la posibilidad de contactar con un librero para obtener consejo, entre otros contenidos relacionados con el mundo hispano.
Un lugar especial
Pero no todas las librerías pueden permitirse fabricar sus propios lectores electrónicos, por lo que están desarrollando o potenciando otras características para sobrevivir.
Es el caso de Bluestockings, una librería especializada en temas feministas y de izquierdas situada en un barrio neoyorquino.
Este local, de propiedad colectiva, cuenta con una cafetería y funciona además como un centro cultural que organiza charlas, proyecciones, lecturas y debates a los que se accede de forma gratuita o por donación.
“Con tanta gente comprando libros en internet es difícil para las librerías pequeñas, pero este es un lugar bastante especial”, señaló una de las colaboradoras, Lee Lemus.
The Strand es muy distinta a Bluestockings, y con dos centenares de empleados y un catálogo de más de 2 millones de libros, no se puede considerar exactamente una pequeña tienda. Además de vender libros nuevos, usados, raros, dedicados o primeras ediciones, organiza charlas, debates y encuentros con escritores, siempre gratuitos.
En un momento en el que ni las grandes empresas ni las pequeñas tienen muy claro lo que va a ocurrir, la librería Greenlight, representa otro modelo de negocio. Dispone de una selección cuidada de libros en papel, con especial atención a los autores locales y a la poesía; organiza encuentros literarios y firmas de libros, pero también vende libros electrónicos, al contrario que la mayoría de librerías pequeñas e independientes.
Resurrección del impreso
A pesar del avance sostenido de la tecnología, los libros impresos siguen marcando el pulso de la lectura en Estados Unidos. Así lo revela un reciente informe del Pew Research Center, que muestra que el formato tradicional continúa siendo el preferido por la mayoría de los lectores, por encima de las versiones digitales y los audiolibros.
Según la encuesta realizada en octubre de 2025, el 75% de los adultos estadounidenses asegura haber leído al menos un libro —total o parcialmente— en el último año. Sin embargo, dentro de ese universo, los hábitos evidencian una clara inclinación hacia el papel: cerca de dos tercios de los encuestados optaron por libros impresos, mientras que una proporción considerablemente menor recurrió a ebooks o audiolibros.
El resurgimiento de B&N
Después de casi dos décadas de caída en las ventas, Barnes & Noble anunció una ambiciosa expansión: abrirá 60 nuevas sucursales en todo el país durante 2026, además de las docenas que ya inauguró a lo largo de 2025.
Aunque las ubicaciones y fechas exactas aún están en desarrollo, la empresa indicó que la expansión responde a un período de fuertes ventas en sus tiendas actuales, de acuerdo con un portavoz de la firma citado por el medio.
Durante 2024, Barnes & Noble abrió más librerías nuevas en un solo año que en toda la década comprendida entre 2009 y 2019.
Según la compañía, la decisión de otorgar mayor autonomía a los libreros locales en cada sucursal fue clave para mejorar el desempeño comercial, al punto de impulsar la actual etapa de crecimiento.
La cadena tiene previsto inaugurar nuevas sucursales entre enero y junio de 2026 en distintos puntos del país, incluidos Ohio, Texas, Florida, Illinois, Colorado, Washington, California, Virginia, Georgia y Washington D.C.
Tiendas que cierran sus puertas en 2026
Mientras Barnes & Noble apuesta por la expansión, otras grandes cadenas continúan reduciendo su presencia física.
Según Business Insider, en 2025 cerraron 4,100 tiendas en Estados Unidos, y para 2026 se proyectan al menos 270 clausuras adicionales.
Kroger: en junio de 2025, la cadena minorista informó que cerrará al menos 60 tiendas no rentables en un periodo de 18 meses, proceso que inició en septiembre. A febrero de 2025, la empresa operaba 2731 supermercados en 35 estados y Washington D.C.
Carter’s: la minorista de ropa infantil anunció el cierre de al menos 150 tiendas en los próximos tres años, conforme venzan sus contratos de arrendamiento. Para 2026, se prevé la clausura de alrededor de 100 sucursales.
Macy’s: a inicios de 2025, la compañía anunció el cierre de 150 tiendas para 2026, con el objetivo de concentrarse en sus sucursales más rentables. Durante 2025, la marca ya había cerrado 66 establecimientos, lo que dejaría unas 350 tiendas activas en el país.
Yankee Candle: Newell Brands, su empresa matriz, informó en diciembre de 2025 que cerrará al menos 20 tiendas en Estados Unidos, además de reducir su plantilla en 900 empleados.
Saks Off 5th: el minorista de lujo señaló que planea cerrar alrededor de nueve tiendas durante 2026.
REI: la marca confirmó el cierre de tres tiendas en 2026: una en Nueva Jersey durante el primer trimestre y otras en Nueva York y Boston hacia finales de año.

