Cuando una persona afirma que “se le sube el muerto”, se trata de un trastorno del sueño conocido como “parálisis del sueño”, que es común entre la población (sobre todo en aquellas personas con turnos cambiantes como médicos, enfermeras, vigilantes de seguridad o soldados).
Este trastorno provoca inmovilización o la imposibilidad de hablar en el momento de tratar de conciliar el sueño o al comenzar el proceso de despertar.
El despertar incompleto pone en alerta nuestros sentidos, pero la función motora voluntaria del cuerpo se encuentra bajo el efecto del sueño MOR, que es una de las fases que caracterizan nuestro ciclo vigilia-sueño. En el sueño MOR hay una estructura a nivel del cerebro que se encarga de paralizar los músculos voluntarios, mientras la actividad de la corteza cerebral se encuentra activa.
Las pesadillas, por ejemplo, ocurren durante la etapa de sueño MOR, en la que hay mayor hiperactividad a nivel de la actividad eléctrica cerebral, en la que se da conectividad y por ello, existen sueños más vívidos.
De esta manera es como una persona puede recordar completamente lo que sucedió durante la pesadilla, inclusive le genera síntomas como ansiedad, angustia, taquicardias y hasta provocar un despertar abrupto.
Las pesadillas y la parálisis del sueño son frecuentes en quienes padecen estrés postraumático, ansiedad, depresión, trastornos neurológicos como la narcolepsia (somnolencia extrema).
Uno de los factores de riesgo sucede, sobre todo, en pacientes con apnea obstructiva del sueño; por tanto, los especialistas sugieren que la mejor posición es de lado. Otro factor de riesgo es el consumo de bebidas alcohólicas o estupefacientes.
Origen de la creencia
Durante la Edad Media la parálisis del sueño recurrente se representaba mediante las figuras del íncubo y súcubo, demonios de leyendas medievales, y por tanto no lo describían como un trastorno del sueño, sino como un fenómeno mágico–religioso relacionado con la hechicería o posesión demoniaca. Posteriormente alimentó el mito del vampirismo, y recientemente las abducciones alienígenas.
A lo largo de la historia cada cultura le ha dado distintas explicaciones y ha sido representado en el arte a través de pinturas como La pesadilla de Henry Fuseli, y en la literatura por Herman Melville en su obra Moby Dick.
En la actualidad y desde la evidencia científica, se sabe que se trata de “un despertar incompleto” derivado de una yuxtaposición entre la atonía del sueño MOR y las alucinaciones que lo caracterizan con el estado de despierto.
Además, la ciencia explica que existen tres formas en las que se puede manifestar este trastorno. La primera es con la sensación de opresión o dificultad respiratoria; la segunda, cuando se presentan alucinaciones y llegan a visualizar sombras; y la tercera de vértigo, en la que la persona tiene la sensación de que todo gira a su alrededor al estar en la cama.
Se trata de un trastorno que provoca inmovilización o que las personas no puedan hablar en el momento que tratan de conciliar el sueño o cuando están despertando
Tratamiento
Especialistas en salud del sueño subrayan la importancia de dormir adecuadamente, para que el cerebro, el hígado y el páncreas hagan su trabajo de “reset” cada noche. No dormir afecta la calidad de vida.
Para ello, es necesario evitar dormir con mascotas, ya que a lo largo de la noche puede provocar microdespertares que interrumpen el descanso y propiciar los despertares incompletos. Además del uso de tapones para los oídos para aislar el ruido externo; usar cortinas oscuras para que no se filtre la iluminación; y sobre todo, aprender a manejar los niveles de estrés para evitar el uso de fármacos.

