Un millón más de parteras: ¿Por qué el mundo las necesita ahora?

En octubre de 2025, la Confederación Internacional de Matronas (ICM, por sus siglas en inglés) lanzó Un millón más de matronas, una petición global para ampliar, apoyar y consolidar el número de matronas. La campaña busca reunir un millón de firmas —una por cada matrona que el mundo necesita— y llamar la atención sobre la escasez de personal con graves consecuencias para las mujeres, los recién nacidos y las familias en todo el mundo, incluyendo Europa.

Un impacto evitable en mujeres y recién nacidos

Cada dos minutos, una mujer muere por causas relacionadas con el embarazo o el parto. Cada 17 segundos, un bebé se pierde antes del nacimiento. Cada año, 2.3 millones de recién nacidos mueren durante los primeros 28 días de vida. Muchas de estas muertes son prevenibles con una atención oportuna, respetuosa y basada en la evidencia.

Al mismo tiempo, las tasas de cesáreas se acercan al 30 % a nivel mundial, aproximadamente el doble de la tasa recomendada por la Organización Mundial de la Salud, a menudo sin que mejoren los resultados. Muchas mujeres sufren violencia obstétrica y millones siguen teniendo necesidades insatisfechas en materia de planificación familiar. Hasta ahora, los sistemas de salud no logran satisfacer las necesidades de la población ni priorizar la salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y adolescente.

La partería tradicional es una práctica milenaria ejercida principalmente por mujeres, que ha trascendido a lo largo de la historia y que sobrevive a pesar de las limitaciones que enfrenta para su ejercicio.

Es una práctica que dignifica y recupera ese valioso conocimiento ancestral que forma parte del patrimonio cultural y social de los pueblos y comunidades indígenas de nuestro país; pero también, del conocimiento y experiencias que las mujeres tienen sobre sus cuerpos y sus ciclos de vida, y que transmiten a otras mujeres, de generación en generación.

El parto tradicional es una práctica regular en zonas rurales e indígenas, que puede extenderse al ámbito urbano y, comprende un conjunto de conocimientos que se han heredado de generación en generación con un enorme valor cultural y social.

Acompañar y ayudar a otras mujeres a parir, es una de las prácticas más antiguas en el mundo.

¿Qué es la partería?

La partería se define como la atención experta, especializada y compasiva a mujeres en edad fértil, recién nacidos y familias a lo largo de todo el proceso, desde la preconcepción, el embarazo, el parto, el posparto y las primeras semanas de vida.

La evidencia demuestra que la partería desempeña un papel fundamental y que, cuando la brindan parteras capacitadas, reguladas y con licencia, se asocia con una mejor calidad de atención y reducciones rápidas y sostenidas de la mortalidad materna y neonatal.

De acuerdo con la OMS, el ICM, el UNFPA y UNICEF, la formación de parteras es una solución clave para el reto de proporcionar atención materna y neonatal universal y de calidad, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Si bien mejorar el acceso a la atención es fundamental, garantizar una atención de calidad tiene un impacto aún mayor en términos de vidas salvadas.

Beneficios para la salud

Cuando las matronas reciben formación conforme a estándares internacionales y la atención obstétrica incluye la planificación familiar, se podría prevenir más del 80 % de las muertes maternas, los mortinatos y las muertes neonatales.

Para lograr este impacto, es fundamental que las matronas cuenten con licencia, estén reguladas, se integren plenamente en los sistemas de salud y trabajen en equipos interdisciplinarios.

Además de prevenir la muerte materna y neonatal, la atención obstétrica de calidad mejora más de 50 resultados relacionados con la salud, incluyendo la salud sexual y reproductiva, la inmunización, la lactancia materna, el abandono del tabaco durante el embarazo, la malaria, la tuberculosis, el VIH y la obesidad durante el embarazo, el desarrollo infantil temprano y la depresión posparto.

Las matronas poseen una capacidad única para brindar servicios esenciales a mujeres y recién nacidos incluso en los entornos humanitarios, frágiles y afectados por conflictos más difíciles.  Esto significa que las matronas contribuirán significativamente al cumplimiento de los compromisos adquiridos en la Declaración de Astaná sobre Atención Primaria de Salud y el Plan de Acción Mundial sobre Vidas Saludables y Bienestar.

La partería en cifras

Las matronas pueden proporcionar aproximadamente el 90% de la atención necesaria en salud sexual y reproductiva neonatal, pero representan menos del 10% de la fuerza laboral mundial en este campo.

El mundo necesita 900 000 matronas más

Para 2030, la escasez de matronas se habrá reducido, y el faltante será de 750 000, pero seguirá existiendo una brecha importante entre el número requerido y la fuerza laboral disponible en partería.

Se prevé que la brecha entre los países de bajos ingresos y los de ingresos altos y medios se amplíe para 2030, aumentando la desigualdad. Para cerrar esta brecha, es necesario crear 1.3 millones de nuevos puestos de trabajo en el sector de servicios de salud (principalmente parteras y sobre todo en África) en los próximos 10 años.

Especialistas señalan que, si para 2035 contáramos con cobertura universal de intervenciones realizadas por matronas, sería posible prevenir el 67% de las muertes maternas, el 64 % de las muertes neonatales y el 65 % de los mortinatos, salvando más de 4.3 millones de vidas.