Claudia Sheinbaum Pardo tiene asegurado un lugar en la historia como la primera mujer presidenta de México, pero su gobierno también será recordado por su forma de enfrentar los retos del país, algunos muy difíciles.
Ingeniera ambiental, Sheinbaum logró en las elecciones de junio un récord de 35.9 millones de votos (59.7% del total) como candidata de una coalición oficialista que incluye al partido Morena del presidente Andrés Manuel López Obrador.
La exjefa de gobierno de la Ciudad de México liderará el país con más hispanohablantes del planeta .
Sus desafíos van mucho más allá de profundizar los logros de su predecesor, como la reducción de la pobreza en una nación donde más de un tercio de la gente aún vive en esa situación.
De hecho, cuatro factores esperan soluciones contundentes para definir el mandato de Sheinbaum.
La violencia
La violencia y el crimen organizado son temas candentes para la Presidencia en México desde hace varias administraciones, pero a Sheinbaum le tocará abordarlos en un momento especial.
López Obrador ha dicho que durante su mandato se revirtió la tendencia al alza de los homicidios en el país, cuya tasa cayó a 24 por cada 100,000 habitantes en 2023, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Pero en los primeros cinco años del gobierno de López Obrador se registraron 173,483 homicidios en México, cifras del INEGI, más que durante los sexenios completos de sus predecesores desde 1990.
Los expertos creen que Sheinbaum tiene el desafío de reducir esas cifras y el poder de las mafias en México.
Sheinbaum suele recordar que en Ciudad de México consiguió reducir cerca de 50% los homicidios y propuso ampliar a nivel nacional políticas que implementó para mejorar la coordinación entre policías y fiscales.
Sin embargo, en la capital también hubo un aumento de las defunciones por causas no determinadas que arroja dudas sobre sus mejoras de seguridad, advierte Ley.
Y agrega que a nivel nacional hay otros fenómenos para preocuparse aparte de los homicidios, como las desapariciones de personas, los desplazamientos forzados o la injerencia del crimen organizado en el ordenamiento político y social de cientos de municipios sobre los que faltan datos claros.
Los derechos de las mujeres
Si bien México avanzó en los últimos años hacia la paridad de género en política, a nivel social las mujeres aún sufren graves violaciones de derechos y su primera presidenta también será evaluada según cuánto cambie esta realidad.
Nueve mujeres son asesinadas por día en el país, de acuerdo a la ONU.
El 70% de las mexicanas ha padecido algún tipo de violencia, ya sea psicológica, sexual, física, económica o discriminatoria, según el INEGI.
Y aunque la Suprema Corte de Justicia despenalizó el aborto en todo México el año pasado, solo 14 de los 32 estados del país han modificado sus legislaciones para eso.
Expertos internacionales reconocen que México lidera en la región el proceso de llegada de mujeres a puestos de decisión con una ley de “paridad en todo” de 2019 que les garantiza 50% de las candidaturas y cargos en distintas ramas del Estado.
Sheinbaum tiene el reto de que la agenda de las mujeres con temas como cuidados, erradicación de violencias, inserción política y laboral de las mujeres, no sea periférica sino esencial.
La frontera
Otra clave del gobierno de Sheinbaum pasará por la relación con Estados Unidos y, en particular, por lo que ocurra en el límite terrestre de 3,200 kilómetros entre ambos países.
El cruce de migrantes sin papeles por esa frontera desde México se volvió uno de los puntos políticos más sensibles en Estados Unidos, que en noviembre celebrará elecciones con un duelo por la Casa Blanca entre la actual vicepresidenta, Kamala Harris, y el exmandatario Donald Trump.
Las entradas de migrantes de distintas nacionalidades a la Unión Americana desde México se desplomaron este año, después que en diciembre se registrara un récord mensual de detenciones por parte de agentes fronterizos.
Los expertos atribuyen esta baja a restricciones que puso el presidente Joe Biden para dar asilo a migrantes indocumentados y a la cooperación México, pero advierten que las cosas pueden volver a cambiar por diversos motivos.
Para Estados Unidos, se trata de un tema de seguridad nacional, por lo que mantendrán la presión sobre México para que las cifras sigan bajo control sin importar quién esté en la Casa Blanca.
El factor López Obrador
El triunfo electoral de Sheinbaum tuvo distintos pilares, desde su gestión en Ciudad de México hasta su efectiva campaña electoral. Pero también contó con el apoyo clave de un presidente con alta popularidad como López Obrador.
Una pregunta ahora es cuánto se parecerá o diferenciará la presidencia de Sheinbaum a la de su padrino político. Es algo que también va a definir su mandato.
López Obrador ha indicado que prevé retirarse de la política tras dejar el poder y que va a “procurar no molestarla” a Sheinbaum, aunque piensa seguir comunicado con la presidenta si ella lo busca.
Muchos de los críticos de AMLO sospechan que eligió a Sheinbaum como sucesora para extender su gobierno y mantener su influencia a través de ella.
En la campaña, Sheinbaum se mostró indiferente a esas sospechas y aseguró que quien gobernará será ella con sus propios objetivos, en un momento distinto al que le tocó a AMLO aunque con sus mismos principios.
Pero llegar al poder con el apoyo de un expresidente y luego marcar diferencias con este puede ser difícil.


