El burro, aliado histórico del ser humano, en vías de extinción

Desde tiempos remotos, el burro ha sido un aliado del ser humano. Originario de África, este resistente animal contribuyó al desarrollo agrícola, comercial y hasta en las guerras ha sido utilizado, lo mismo en la nieve que en pleno desierto.

Los burros cruzaron al continente americano con la llegada de los españoles en el siglo XVI. Su crianza estuvo a cargo de comunidades indígenas de nuestro país, favoreciendo su adaptación local.

La modernización tecnológica los desplazó de las ciudades, ahora la mayoría se encuentran en zonas rurales. Según datos del INEGI, en México la población de burros ha caído un 81.2 %. Pasó de 1.5 millones en 1994 a 287 mil en 2022, por lo que se consideran una especie en riesgo de extinción.

Fundamentales en la historia

Son más conocidos por ser bestias de carga. En algunas partes del mundo se les ha asociado  con términos de insulto o burla.

Pero en un pueblo francés a unas 174 millas (280 km) al este de París, los arqueólogos han hecho un descubrimiento que ayuda a reescribir mucho de lo que sabemos sobre ellos, los burros.

En el lugar donde antes había una villa romana en el pueblo de Boinville-en-Woëvre, un equipo desenterró los restos de varios burros que habrían eclipsado a la mayoría de las especies con las que estamos familiarizados hoy.

“Eran burros gigantes”, dice Ludovic Orlando, director del Centro de Antropobiología y Genómica de Toulouse, en la Facultad de Medicina de Purpan en Toulouse, Francia. “Estos especímenes, que estaban genéticamente vinculados a los burros en África, eran más grandes que algunos tipos de caballo.”

Orlando ha estado liderando un proyecto que secuenció el ADN de los esqueletos de burro. Era parte de un estudio mucho más amplio para rastrear el origen de la domesticación de burros y su posterior expansión a otras partes del mundo.

La investigación está proporcionando información sorprendente sobre la propia historia de nuestra especie a través de nuestra relación con estos animales tan versátiles.

Según Orlando, los burros criados en la villa romana de Boinville-en-Woëvre medían 155 cm desde el suelo hasta la cruz (una cresta entre los omóplatos).

La altura promedio de los burros hoy en día es de 130 cm. El único burro moderno que se le acerca es el burro mamut americano, también conocido como mamut jack, especie en la cual los machos son inusualmente grandes y que a menudo se usan para la reproducción.

Los burros gigantes como los encontrados en Boinville-en-Woëvre pueden haber tenido un papel importante pero subestimado en la expansión del Imperio Romano y sus intentos posteriores de aferrarse a este territorio, dice Orlando.

El papel del burro en la historia de México

Los burros, introducidos por los españoles en 1521, han sido pilares en la historia de México, transformando la economía rural y el transporte de carga pesada durante siglos.

Su resistencia, capacidad para terrenos difíciles y bajo mantenimiento los convirtieron en una herramienta de trabajo esencial en el campo, la minería y en el día a día de las zonas rurales, simbolizando la resiliencia mexicana.

Papel histórico y económico

Históricamente, sustituyeron a los tamemes (cargadores indígenas) en el transporte de leña, agua, piedra y productos agrícolas, siendo esenciales en terrenos difíciles.

Fueron fundamentales en el traslado de minerales durante la época colonial y aun en años posteriores.

Facilitaron el comercio a largas distancias y la vida diaria; fueron conocidos como el caballo del pobre.

Situación actual

Aunque la motorización ha reducido su uso, siguen siendo importantes para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible en muchas comunidades.

Actualmente, el burro mexicano enfrenta peligros de extinción debido a la modernización y la disminución de su uso tradicional, con esfuerzos de conservación activos como el programa de la UNAM.

Leyenda del burrito

Se dice que el famoso platillo mexicano burrito nació en Ciudad Juárez, cuando un vendedor llamado Juan Méndez utilizaba un burro para transportar comida envuelta en tortillas grandes.

El burro en cifras

Se estima que existen aproximadamente entre 40 y 44 millones de burros en todo el mundo, aunque la mayor parte está en países en desarrollo, principalmente en Etiopía, China, Pakistán, Egipto y México.

Aunque fundamentales para el transporte y carga, su población enfrenta amenazas por la demanda de su piel y la modernización, con una fuerte disminución en varias regiones.

La mayor parte de la población global de estos animales son domésticos.

En México, la población de burros ha descendido drásticamente de 1.5 millones en 1994 a estimaciones que podrían ser inferiores a 300,000, posicionando a la especie como icónica pero en riesgo de desaparición.

La demanda de piel de burro para la elaboración de medicina tradicional china ha incentivado su matanza, provocando que 55 gobiernos africanos prohibieran recientemente su comercio para evitar su extinción.

Existen más de 180 razas de burros a nivel mundial, abarcando tamaños desde burros miniatura hasta ejemplares grandes de trabajo.

El asno salvaje africano, ancestro del burro doméstico, está en peligro crítico de extinción, con menos de 600 ejemplares en estado salvaje.

Un mito sobre los burros

En 1987 comenzó a circular información estadística sobre la letalidad de los burros. Se decía que había más posibilidades de morir atropellado por un burro que por un auto o que los accidentes en lo que estaban implicados los burros eran la causa de muerte de más personas que los accidentes aéreos. Lo cierto es que no existe información fidedigna al respecto.