Retos en seguridad para 2025

México cerrará 2024 con un alto índice de homicidios dolosos y en medio de una escalada de violencia en el estado de Sinaloa, atribuida a la detención en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo del Joaquín “El Chapo” Guzmán, lo que –según autoridades– ha provocado enfrentamientos entre dos grupos del crimen organizado.

Antes de las detenciones, los casos de homicidios dolosos en el estado ubicado en el noroeste de México promediaban entre 35 y 55 al mes, pero aumentaron significativamente a partir de septiembre. Ese mes se registraron 144 homicidios, en octubre 188 y en noviembre 175, según datos de la Fiscalía de Sinaloa.

La cifra de muertes que une a México y Estados Unidos

Mientras que, a nivel nacional, el número de homicidios dolosos entre enero y noviembre de este año fue de 27,560, en comparación con los 27,354 reportados en el mismo periodo de 2023, según estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

David Saucedo, consultor en políticas de seguridad, dijo que el panorama actual indica que habrá una continuidad de la violencia en Sinaloa en 2025, con la expansión de cárteles de la droga y alianzas entre estos grupos.

“Todo parece indicar que en 2025 se mantendrá esta guerra civil al interior del Cártel de Sinaloa que surge a raíz de la captura del Mayo Zambada. En paralelo, en los otros frentes tenemos un Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que se expande en distintas regiones del país, lo mismo la Familia Michoacana”, señaló.

Explicó que existe la posibilidad de una alianza entre el CJNG y una de las fracciones del Cártel de Sinaloa para ganar fuerza, lo que inevitablemente conduciría a más violencia. A esto se suma –según dijo– las actividades criminales de grupos como la Familia Michoacana que opera en el centro del país y se dedica al tráfico de drogas, secuestros y extorsiones.

Un estudio de la firma AC Consultores señala que en el 81% del territorio de México hay presencia del crimen organizado. El CJNG, en 28 estados, y el Cártel de Sinaloa, en 24, son los dos grupos delincuenciales más expandidos, mientras que la Familia Michoacana se encuentra en siete entidades, indica el estudio.

El contexto pone en evidencia el reto que enfrentará el Gobierno de Sheinbaum en materia de seguridad pública. Para combatir este flagelo, la presidenta presentó en octubre la Estrategia Nacional de Seguridad cuyo objetivo es la pacificación del país y una disminución de la incidencia delictiva vinculada al crimen organizado y a delitos como extorsión, secuestro y robo con violencia.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ha reconocido el problema de la violencia en Sinaloa y señaló que se han implementado operativos para detener a los principales generadores de violencia en la región, aunque subrayó que resolver esta problemática “no es de la noche a la mañana” y requiere un esfuerzo constante.

Para Saucedo, hay varios desafíos en 2025, entre los que figuran el ataque del crimen organizado a la población civil, la penetración de estas organizaciones en distintas esferas del poder político y la presión por parte de Estados Unidos para hacer decomisos de cargamentos de droga y capturar narcotraficantes de alto perfil.

Sobre este aspecto, el consultor en seguridad Eduardo Guerrero dijo que lo que México deberá hacer es armar una estrategia para lidiar “con un presidente tan agresivo como Trump” y buscar un diálogo para entablar una cooperación estrecha en la que ambos países puedan hacer frente a problemáticas en común, como el crimen organizado, la migración y el tráfico de fentanilo.