La figura jurídica del amparo es una de las más socorridas en el derecho mexicano no sólo por la posibilidad de defender a las personas ante abusos de autoridad, sino por su misma tradición nacional.
La Constitución de Yucatán adoptó el amparo por primera vez en México en 1841. Manuel Crescencio Rejón fue uno de sus creadores. Posteriormente, se adoptó en la Constitución de 1857 conforme a un proyecto elaborado por Mariano Otero.
El amparo es una de las herramientas jurídicas más utilizadas en México porque permite a todas las personas dentro de nuestro territorio nacional defenderse, de manera pacífica, de los actos de la autoridad pública que violen sus derechos humanos. Estos actos pueden provenir de policías, agentes del ministerio público, regidores e incluso hasta de los actos de los mismos jueces.
Especialistas en juicio de amparo señalan que se trata de un proceso de carácter constitucional que interponen los gobernados, personas físicas o jurídicas y se inicia por la acción de cualquier gobernado, ante los tribunales federales.
Se solicita el amparo de la justicia cuando alguien siente que se han vulnerado sus derechos humanos, teniendo como objeto o finalidad la invalidación de ese acto u omisión, con el fin de restituir el goce del derecho vulnerado.
Y aunque todo mundo ha escuchado de los juicios de amparo, las dudas que lo rodean son recurrentes.
“Quienes se han dedicado a su estudio han discutido inclusive sobre qué es el amparo, si es un juicio, un derecho, un recurso, o una combinación de todas las anteriores”, señala la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el libro La Ley de Amparo en lenguaje llano.
¿Contra qué tipo de actos nos protege el amparo? Contra todo acto de una autoridad, sea federal, estatal o municipal, o de cualquiera de los poderes: Ejecutivo, Legislativo o Judicial.
Esto incluye actos como la clausura de un establecimiento, la expropiación de un terreno, la decisión de negar un permiso de construcción, como también las decisiones de los tribunales y las normas generales:
- Leyes
- Tratados internacionales
- Reglamentos
- Bandos municipales
El amparo también protege contra actos de particulares en ciertos casos, pero se requiere que el particular realice funciones comparables a las de una autoridad, que éstas sean incorporadas en una norma general y que los actos afecten legalmente a una persona en forma unilateral y obligatoria.
Existen dos tipos de amparo: directo e indirecto.
¿Qué es un amparo directo?
El juicio de amparo directo únicamente funciona para impugnar sentencias o resoluciones que pongan fin a un juicio.
¿Qué es un amparo indirecto?
Todos los demás actos que no sean una sentencia o resolución de un juicio se impugnan a través del amparo indirecto.
¿Cuándo se interpone un amparo?
En los juicios en materia civil las instrucciones son claras, por seguridad jurídica y reglas procesales, la mayoría de los juicios manejan plazos y términos muy específicos; por regla general, se tienen que impugnar dentro de los 15 días después de que haya tenido conocimiento del auto o acción de la autoridad.
Juicio de amparo, aportación de México al mundo
El juicio de amparo es una creación mexicana. En 1948, México propuso en la Organización de las Naciones Unidas que acudir a los tribunales nacionales para defender los derechos humanos, fuera un recurso reconocido como derecho universal.
Estas propuestas se reflejan en el artículo XVIII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y en el artículo 8 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Por su naturaleza contra cualquier acto de la autoridad, los abogados en el país recurren con frecuencia al juicio de amparo, lo cual no solamente sirve para defender a sus clientes, en ocasiones es utilizado para retrasar la resolución de conflictos.


