Los mundiales más caros de la historia

La fiesta mundialista del futbol requiere, para el país sede, de inversiones que hagan sus estadios más seguros, de infraestructura para hospedaje y traslados. Gobiernos y empresarios hacen números y sumas de cuáles y cuántas podrían ser sus ganacias, pero el dato contundente está en la inversión realizada.

Éstos son los ocho mundiales que han requerido más inversión (miles de millones de dólares).

Qatar 2022 (268,854’015,000 de dólares)

La Copa del Mundo en el país asiático tiene, hoy, el título al Mundial que más dinero ha costado realizar. Para llevarlo a cabo, construyeros 8 estadios; el más importante que el estadio Lusail, ubicado en la ciudad con el mismo nombre, con una capacidad para 80,000 espectadores, donde se jugó la final del Mundial.

Brasil 2014 (18,784’560,000 de dólares)

La segunda Copa del Mundo realizada en el Brasil tuvo como campeón a Alemania, en una final en la que vencieron por 1-0 a Argentina en los descuentos. Contó con 12 sedes y la más importante fue el estadio Maracaná, donde se desarrolló la final y cuenta con un aforo de 80,000 espectadores.

Rusia 2018 (14,088’420,000 de dólares)

Fue la primera cita mundialista en ese país. Francia se coronó como campeona tras vencer por 4-2 a Croacia en la final. Se disputaron encuentros en 12 estadios y la final fue en el estadio Luzhnikí, que cuenta con un aforo para 80,000 hinchas.

Corea – Japón 2002 (8,218’245,000 dólares)

Fue el primer Mundial que se jugó en tierras asiáticas. Brasil se convirtió en pentacampeón tras ganarle por 2-0 a Alemania. Tuvo 20 sedes (10 por cada país) y la final se disputó en el estadio Nissan (ex Internacional de Yokohama), con capacidad para 70,000 espectadores.

Alemania 2006 (5,870’175,000 de dólares)

Fue la segunda Copa del Mundo realizada en tierras alemanas. Italia le ganó en la final por 5-3 en penales (empate 1-1 en los 90′) a la Francia de un Zinedine Zidane que se fue expulsado tras darle un cabezazo a Marco Materazzi. Contó con 12 sedes y la final fue en el estadio Olímpico de Berlín, que cuenta con una capacidad para 72,000 asistentes.

Sudáfrica 2010 (4,696’140,000 de dólares)

Fue el primer Mundial que se realizó en África y fue testigo del primer título mundial de España tras vencer por 1-0 a Países Bajos en los descuentos. Tuvo 10 sedes y la final fue en el estadio Soccer City de Johannesburgo y tiene aforo para 84,490.

Francia 1998 (2,348’070,000 de dólares)

En el segundo Mundial realizado en el país europeo, el anfitrión se coronó campeón por primera vez en su historia tras vencer por un contundente 3-0 a Brasil. Tuvo 10 sedes y la final fue en el Stade de France, que cuenta con una capacidad para 81,338 espectadores.

Estados Unidos 1994 (1,174’035,000 de dólares)

La primera Copa del Mundo realizada en el país norteamericano tuvo a Brasil campeón por cuarta vez en su historia tras vencer por penales a Italia por 3-2 (0-0 en los 90′) en una tanda recordada por el disparo fallado por Roberto Baggio. Es el Mundial que contó con menos sedes de la lista, 9, y la final fue en el estadio Rose Bowl de Pasadena, en la ciudad de Los Ángeles, que cuenta con una capacidad de 91 794 espectadores.

Diferencias abismales

El costo de Qatar 2022 exceder, con mucho, la suma de los otros siete encuentros mundialistas en 193 mil 674 millones 370 mil dólares (193,674’370,000); es decir, los siete encuentros mundialistas más costosos antes de Quatar suman un total de 75 mil 179 millones 645 mil dólares (75,179’645,000).

Uno de los factores más obvios en esta diferencia tiene que ver con los estadios De los ocho que fueron sedes mundialistas, siete fueron construidos para la ocasión. El gobierno cifró su costo de construcción en 6,500 millones de dólares. Con el torneo en el pasado, el país, de 2.8 millones de habitantes, no necesita tantos estadios grandes. Tres de ellos son usados para juegos, pero los cinco restantes fueron desmantelados.

Qatar National Vision 2030

La diferencia radica en que la gran mayoría de los millones gastados por el gobierno de qatarí fueron destinados a infraestructura no futbolística, como el nuevo sistema de metro, un aeropuerto internacional, nuevas carreteras, cerca de 100 nuevos hoteles e instalaciones para el tiempo de ocio.

Muchas de esas inversiones son parte de un proyecto más amplio, conocido como Qatar National Vision 2030. El Mundial actuó como un catalizador, en términos de que el gobierno quería abordar los problemas de infraestructura del país.

Se trata de una gran apuesta, que al final resultará deficitaria. Pero eso no preocupa a Doha, debido a su gran riqueza de gas. Las principales ganancias que busca Qatar no son comerciales; su motivación para llevar a cabo el mundial fueron la relaciones internacionales, por lo que el país está bies dispuesto a absorber las pérdidas de lo que especialistas han denominado “anomalía financiera”.