Terminó el mes de la sensibilización contra el cáncer de mama, pero la lucha no concluye. En México, esta enfermedad es la principal causa de muerte por tumores malignos entre las mujeres y, pese a las campañas de concientización y los avances en la detección, las cifras siguen en aumento.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, la tasa de detección aumentó 5% respecto al año anterior, pero la brecha entre zonas urbanas y rurales es amplia, lo que pone en evidencia desigualdades en diagnóstico, tratamiento y seguimiento médico
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó un récord de 1.5 millones de estudios mamográficos realizados hasta mediados de octubre, durante 2025.
A nivel tecnológico, la tomosíntesis o mastografía 3D, se ha consolidado como una herramienta clave para la detección temprana. Este método permite identificar tumores más pequeños y en etapas iniciales, aumentando 40% la tasa de detección de cánceres invasivos y reduciendo la necesidad de biopsias o estudios adicionales.
El acceso a esta tecnología avanzada, no obstante, se limita a los grandes centros urbanos como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. En los estados con menor infraestructura médica, las pacientes dependen de mamografías convencionales y tiempos de espera prolongados.
Organizaciones civiles como la Fundación de Cáncer de Mama (Fucam), señalan que seis de cada 10 casos llegan en etapas avanzadas (III y IV), en las cuales las posibilidades de recuperación disminuyen drásticamente. Factores como el miedo al diagnóstico, la falta de información y la limitada cobertura en salud siguen retrasando la detección oportuna.
Uno de los mayores desafíos en el combate al cáncer de mama es la demora entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento. Según los estándares internacionales, este periodo no debería exceder los 30 días.
La detección temprana sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir la mortalidad. Sin embargo, la detección sin acceso rápido al tratamiento puede perder efectividad, por los que los esfuerzos deben enfocarse en agilizar la atención integral.
Para alcanzar ese objetivo, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Modelo de Atención Universal de Cáncer de Mama, que incluye en la adquisición de mil mastógrafos, mil ultrasonidos, insumos y reactivos, entre 2026 y 2027.
Además, la construcción de 20 Centros de Diagnóstico, así como la creación de 32 Unidades Hospitalarias de Atención Oncológica, una en cada entidad.
Al terminar octubre finaliza el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, pero el calendario sobre la vigilancia constante, la detección oportuna y el tratamiento efectivo es permanente. La sensibilización de la sociedad, el acceso a mamografías y la atención médica son pilares indispensables para disminuir la tasa de mortalidad.
México se enfoca hoy en los desafíos estructurales: garantizar la detección temprana y el tratamiento adecuado inmediato son clave para transformar la lucha en historias de vida.


